img
El Cuarto Poder
img
@TabernaMou | 26-04-2013 | 07:00

¿La prensa quita y pone entrenadores? ¿Tiene el periodismo el poder para determinar quién se sienta en el banquillo de un equipo? ¿La prensa propone y el directivo de turno ejecuta o el proceso es a la inversa? Hago estas preguntas después de leer varios comentarios de aficionados al fútbol tras el primer acto de las semis de Champions y las aceradas críticas de muchos medios a los técnicos implicados. No deja de resultar curioso que tres de los cuatro entrenadores semifinalistas han tenido o tienen turbulentas relaciones con el llamado ‘Cuarto Poder’.

Jupp Heynckes acabó de mala manera en Madrid a pesar de ser el artífice de la ansiada Séptima Copa de Europa de los blancos después de 32 años de sequía. Firmó por dos temporadas, pero solo pudo cumplir un año de su contrato. La prensa, según el presidente de entonces, Lorenzo Sanz, se lo cargó porque no consiguió ganar la liga y por ser ‘blando’ con sus jugadores. En noviembre comenzó una campaña de acoso que ya hubiese querido para sí el mismísimo Mourinho, que tanto se queja ahora del trato que recibe del periodismo. Heynckes, cuando dijo adiós al Madrid, se quejó de la agresividad de la prensa y de los constantes ataques, muchos de ellos personales, que había recibido en sus pocos meses en de banquillo. Lorenzo Sanz se limitó a seguir la corriente dictada por los columnistas, acusando al vestuario por no haber ayudado lo suficiente al entrenador. Curiosamente, el único jugador que defendió públicamente a Heynckes fue Raúl, comentando que el alemán había sido “demasiado buena persona” ¿Quién acabó con el entrenador de la ‘Septima’, la prensa, Sanz, los jugadores?

Tito Vilanova recibió este martes su primer baño de realidad sobre lo que es el lado oscuro de la prensa. Como un Gobierno al que se le conceden 100 días de cortesía para, a continuación, atizarle por todas partes. Es cierto que su enfermedad ha logrado un trato más benévolo, pero con su primera gran caída, la artillería pesada no ha podido reprimirse y soltarse la melena. Petrificado en el banquillo como el juego de su equipo. Fin de ciclo. Sin credibilidad y sin personalidad. No se sabe qué es peor, si perder como se perdió en Munich o tener que leer la prensa del día siguiente. En ocho meses, Vilanova se ha cargado, al parecer, el mejor equipo de fútbol de todos los tiempos.
Heynckes no seguirá en el Bayern, pero se puede despedir con la Triple Corona.

Mourinho, posiblemente no continúe dirigiendo al Madrid, aunque podría despedirse ganando la Copa -con permiso del Atleti- tras la debacle en Alemania. El cuestionado Vilanova acabará la temporada ganando la liga española. Curiosamente, los tres comparten una relación amor-odio con la prensa. A lo mejor tiene razón este lector que escribía en la noche del martes lo siguiente, hablando de Jupp Heynckes: ” Otro excelente entrenador, y excelente persona, que sufrió los rigores de “los sabios” periodistas que todo lo entienden, lo dominan, y lo intervienen. Como no ganaba la Liga todos a por él, como le pasó a Pellegrini. Luego, la séptima llegó… El tiempo da y quita. Lo que pasa es que no he visto ningún artículo periodístico pidiéndole perdón a Jupp H. Y eso que entonces no había las polémicas actuales en programas prefabricados ni medios de comunicación conchavados para derrumbar “al poder establecido”, o sea, están demasiado ocupados con derrocar a Mourinho…”

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

otros blogs del mundial