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Denominación de Origen RSOC
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@TabernaMou | 07-02-2013 | 16:08

No vayamos a estas alturas de ingenuos ni insultemos a nuestra propia inteligencia. Hagámonos por un instante un pequeño favor a nosotros mismos y olvidémonos del cínico que todos llevamos dentro. El fútbol ha estado, está y estará bajo sospecha. El fútbol es un deporte muy goloso para la corrupción y los golfos. El fútbol ha gozado, goza y gozará de impunidad en nuestro país. Así que, ingenuos del mundo, olvidad que lleguemos a vivir por aquí un ‘calciopoli’ que se lleve por delante a ilustres equipos por hacer trampas como sucediera en Italia. Sencillamente, esas cosas aquí no pasan. Aquí se suele mirar hacia otro lado y, cuando alguien se decide a denunciar apaños y amaños, o bien se le descalifica, se le llama loco mentiroso o, directamente, se le acusa de ser un drogota, como hemos podido comprobar en el juicio de la Operación Puerto.

Es público y notorio que en el fútbol español ha habido ayudas para mejorar el rendimiento. Desde la prehistoria de la pichicata hasta el presente de las transfusiones, centrifugados sanguíneos, EPO y demás drogas de nueva generación. Nadie, absolutamente nadie, se cree que un futbolista de élite aguanta un año entero solo a dieta de macarrones. Un ejemplo, sin citar nombres, de la vida de un jugador profesional de primer nivel. Temporada 2011-2012: 38 partidos de liga disputados, 7 de Copa del Rey, 10 de Competición europea, 14 encuentros con la selección. Añadan los 8 partidos amistosos jugados en una pretemporada que obligó a este futbolista a viajar por tres continentes para obtener un total de 77 partidos jugados en un año, una media de un encuentro cada cuatro días y medio. Un ritmo inhumano, incluso para un profesional bien preparado, cuidado y atendido hasta el mínimo detalle de su vida. Es público y notorio…pero indemostrable, al menos hasta que aparece un locuaz doctor que, posiblemente con la única intención de salvar su delicado pescuezo, abre la Caja de Pandora para liarla parda.
El negocio del fútbol es tan poderoso en este país que dudo mucho que se vaya más lejos del ruido mediático y de las fuentes que generan vino, que diría mi amigo Rodri. Por estos pagos no nos volvemos locos ni ponemos todo el sistema patas arriba por pastelear una liga, un descenso o un mantenerme en Primera que, ya se sabe, hoy por tí y mañana por mí. No nos escandalizamos cuando un ex presidente afirma, pasados los años, que sí, que en el club había una especie de fondo de reptiles para pagar ese empujoncito necesario para no perder la categoría. Que no, que no nos rasgamos las vestiduras cuando un doctor F. deja caer que un club de Primera contó con sus sanos y provechosos servicios. Y no os pongáis pesaditos, que ya huele y todo el mundo sabe que RSOC es una marca de vinos ¿Queda claro?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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