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El Becario, la Telebasura y la Estrella cabreada
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@TabernaMou | 26-12-2012 | 21:16

Alguien dijo hace ya un tiempo que mal asunto cuando el periodista es el protagonista de la noticia. Lamentablemente, es la tónica habitual del periodismo actual. Es el llamado ‘Espíritu Sálvame’. Este nuevo género televisivo es brillante y su inventor un verdadero genio. Horas y horas de programación low cost en las que una plantilla de presuntos periodistas del antaño llamado corazón, se despellejan entre ellos mismos. Y digo que es brillante porque ya no se necesita hablar de un famoso o famosete para justificar el programa. La justificación principal son ellos mismos, sus vicios, sus adicciones, sus tendencias sexuales, sus traiciones, sus infidelidades, su pasado, su presente y su futuro. Lo mejor del asunto es que el modelo funciona, proporciona una notable audiencia y, por supuesto, una pingues beneficios en publicidad. El negocio perfecto.

Se decía que la telebasura había quedado reducida al ámbito de estos programas de casquería humana, pero no, su inconfundible aroma es contagioso y poco a poco va tomando sin prisa, pero sin pausa, el resto de espacios de las parrillas de programación, deporte incluido. Los pioneros de este ‘nuevo periodismo’ deportivo fueron brillantes plumas que, como tipos listos que son, captaron al vuelo que la mejor manera de hacerse rico en este oficio era crear un personaje, cuanto más histriónico, hooligan, polémico y bocazas, mejor que mejor. Después llegaron las tertulias, hace años un recurso menor en los programas de radio y de televisión, cuando se informaba más que se opinaba. Ahora no. Ahora informar o dar noticias es lo de menos. Lo que importa es la opinión de los nuevos gurús del deporte con carné de periodista, representantes oficiosos del club de sus amores, aunque se sospecha que eso también es una pose. Debates tabernarios de escaso rigor y excesos verbales y escaso contenido intelectual en los que el vencedor por puntos es aquel que cuenta con mayor capacidad para generar decibelios en el plató o para soltar por la boca la barbaridad más grande ¿Les suena eso de algo? De seguir así, el próximo paso será conocer las verguenzas íntimas de los protagonistas del nuevo periodismo deportivo y hacer un serial. Jorge Javier Vázquez les va a demandar por copiotas. Una demanda conjunta con Kermele, Mariñas y los Matamoros Brothers.
Eso sí, que no se cruce en el camino de las nuevas megaestrellas un becario y te arruine el programa ¡Por ahí no paso! Uno tiene su prestigio bien ganado a pulso tras muchas horas de vuelo en los platós junto a las alegres comadres del deporte como para que un advenedizo sabotee tu programa. Eso sí que no. Y ahora voy y me enfado y, como me encuentre mañana con el becario, me las piro. Ahí queda eso. Menos mal que nuestro crack televisivo rectificó y pidió disculpas un día después, de aquella manera, eso sí, al pobre becario afectado por su mosqueo. El torpe aprendiz ha salvado el trasero, por el momento. Que no le extrañe que monten un programa especial.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

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