img
El Futbolista guarrete
img
@TabernaMou | 20-12-2012 | 14:51

Pues sí. Nos han retratado. Nos han dejado con las vergüenzas al aire y hemos quedado como Cagancho en Almagro. Ya teníamos por ahí fuera, más allá de los Pirineos, mala fama, todo hay que decirlo, pero esta vez nos hemos caído con todo el equipo. Los pijoteros esos ingleses, la que han organizado por el piscinazo y posterior penalty de Santi Cazorla. Ellos, los de la Pérfida Albion, los puretas del fútbol, de la nobleza en los terrenos de juego, los amos del fair play y demás coñas marineras. Les sale un sarpullido cuando un tipo listo engaña al árbitro y se beneficia del error. Claro está que estos Mister Proper del juego limpio se olvidan de decir que fueron ellos quienes inventaron el holiganismo, las peleas mutitudinarias entre aficiones y la prisión preventiva mientras se juegan los partidos. Por lo demás, el fútbol inglés es todo un ejemplo de buenos principios en los que no hay racismo ni líos de faldas, por poner solo dos ejemplos. Eso sí, se escandalizan cuando un extranjero se inventa una falta.

 


Vale. Ya nos hemos desahogado en la primera parrafada. Dejamos el modo ‘por qué poca cosa se quejan estos ingleses’, abandonamos momentáneamente la indignación dolida y vamos a dejarnos, por un instante, de mirarnos el ombligo, que ya lo tenemos muy visto. Seamos honestos: aquí desde que somos unos renacuajos, nos enseñan que hay que engañar al tipo que viste de negro y tiene un silbato. Y quien no lo hace, es que es un poco tonto. Aprendemos desde que nos salen los dientes a que una entrada flojita al tobillo la convertimos en una rotura de tibia, peroné y ligamentos varios, con aullidos, gemidos y toda la parafernalia de dolores insufribles diversos. Aquí nos enseñan desde que empezamos a caminar que, dentro del área, impera la ley del más fuerte y eso incluye dar codazos al delantero o al defensa, según el papel que te toque jugar, sin que se note mucho, agarrar, escupir (hace bien poco asistimos a todo un manual de cómo escupir bien con la firma de Sergio Ramos y de Diego Costa); tocar con disimulo las partes blandas y menos blandas del contrario y, en definitiva, a hacer todo lo posible para convertir el terreno de juego en una guerra de guerrillas. La única condición que se pone es que no te pillen.
Dijo en su día Luis Aragonés, que para eso es el Sabio de Hortaleza, que el fútbol es un deporte para listos y no le falta un gramo de razón. Y lo tenemos asumido. Si te inventas un penal, es que eres un jugador pillo. Si haces una falta en medio campo para cortar un contragolpe, se trata de una ‘falta táctica’. Si sacas de quicio al contrario de inicio a fin de partido, es ‘juego psicológico’. No le den más vueltas. Lo llevamos en los genes.

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

otros blogs del mundial