img
Cuando Mou dejó de ser Special One
img
@TabernaMou | 06-12-2012 | 20:54

Cuando la solución a un problema se convierte en un problema mayor, es que no es una solución. No, no se trata de una perogrullada ridícula ni de un gramo de filosofía comprada en el todo a cien, sección de menaje del hogar. Es la historia de Mou, el Madrid y la de su máximo dirigente, Florentino Pérez, hombre que encomendó al entrenador portugués la ardua tarea de ganar títulos y recuperar el prestigio perdido, costara lo que costara, pesara a quien pesara, fuera como fuera. El fin imponía los medios y no importaba nada más. Era la solución. En lo que no cayó nadie en el club blanco fue en que uno de los efectos secundarios del cortoplacismo es que el recorrido de esta estrategia es corto, muy corto y, como los niños coñazos, son muy ricos cinco minutos, pero después, no los aguanta ni su padre.
Nadie debería discutir que Mourinho no haya cumplido a la perfección con la misión encomendada ¿Querían títulos? Ahí están. Nadie debería alegar ignorancia en el Real Madrid sobre la metodología del portugués. Sería de una ingenuidad rayana con la estupidez afirmar que se desconocía el carácter, la forma de ser, la ambición o el ego de Mou. José Mourinho ha sido, es y será siempre como se muestra, como se exhibe. El comprador sabía qué compraba. Tampoco ningún alto cargo del club blanco debería de sorprenderse de la ingobernabilidad del personaje, de su ansia de poder absoluto, de control absoluto del territorio que pisa. Rasgarse las vestiduras por la lista de exigencias presentadas por el entrenador al club es, cuando menos, sorprendente. Ese es el modus operandi del técnico. El club soy yo y estoy por encima del bien y del mal.
Tampoco se puede quejar este particular entrenador. A Mou se le han permitido muchas cosas en el Real Madrid. Demasiadas. Más que a ningún predecesor en el banquillo blanco. Algunas cabezas, algunas ilustres y de peso, fueron sacrificadas para despejar la vista del entrenador. Se ha mirado hacia otro lado cada vez que organizaba un incendio para crear una cortina de humo que tapara alguna mala tarde de juego, incendios que cada día eran más neronianos y más complicados de atajar; se le ha permitido que cuestionara el madridismo y el compromiso de algunos de los pesos pesados del vestuario, o que utilizara como rehenes en sus particulares batallas a técnicos o jugadores de la cantera. Incluso se hizo la vista gorda a la evidencia de que el estilo de juego de Mourinho, no tenía nada que ver con el ADN del Real Madrid. Basta con repasar la historia de este club grande para recordar sonoras destituciones de entrenadores que disfrutaban del liderato, pero hacían padecer a los aficionados. Cualquier cesión era asumible con tal de poder pasear un título por las calles de Madrid. Ahora que han aparecido las primeras dudas sobre la capacidad de Mou para ganar algo esta temporada, todos los que miraban de lado, miran de frente, acusan y destapan todas las miserias del antes héroe, ahora villano. El sacrificio ritual está listo para calmar conciencias ¡Que pase el siguiente!

  • http://twitter.com/dcrivillen David

    Esto qué es un Club de Fútbol o un programa de Tele5?

  • http://www.grada360.com/usuario/dcrivillen dcrivillen

    Seguimos queriendo vender camisetas antes que ganar títulos?

Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando

otros blogs del mundial