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Wiggins, a por su cuarto oro olímpico

2012 July 31
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Está siendo el año del ciclismo británico, o más concretamente del inglés. Lo primero que se nos viene a la memoria es lo sucedido en el Tour, donde una formación inglesa, Sky, ganó seis etapas, con tres corredores ingleses, Mark Cavendisk, Chris Froome y Bradley Wiggins, a los que se añade un escocés. David Millar. En tota,l siete triunfos individuales. Si miramos la temporada, en un ciclismo cada vez más anglosajón, nos encontramos con que Wiggins ha sido el gran dominador del año con sus victorias en la París-Niza, la Vuelta a Romandía y el Dauphiné Liberé, a lo que se añade la guinda del Tour. Gran Bretaña ha puesto muchas espreranzas en sus Juegos Olímpicos. Le fallaron los planes en la prueba en línea, que no el trabajo, y no pudieron vencer con Mark Cavendisk. Les queda otra oportunidad, sin olvidarnos de la medalla conseguida en féminas, la de Bradley Wiggins en la contrarreloj. Es el gran favorito para imponerse en esos 44 kilómetros, pero no tiene ganado el oro antes de correr. Una contrarreloj aislada, como puede ser la de un Campeonato del Mundo, es distinta a la crono de una prueba de una semana o de tres semanas. ¿Las razones? Que pesan los esfuerzos que se van acumulando y también el tipo de terreno que han pasado los ciclistas. Fabián Cancellara y Tony Martín deben de ser más rivales que lo que hubieran podido ser en el Tour. No disputaron la última crono de la prueba porque ya había abandonado. Para Wiggins, que puede paliar la decepción que se llevaron los ingleses con  Cavendish, es una oportunidad única de entrar de lleno en la historia. No ha habido ningún corredor que haya ganado tres oros olímpicos en pista, en las pruebas de persecuión individual y persecución por equipos, y haya sido campeón olímpico de contrarreloj.  Si lo consigue será algo único y también muy difìcil de volver a conseguir. Nadie lo ha logrado. Wiggins y los responsables ingleses lo saben. Con Cancellara tocado y Tony Martín saliendo de una temporada llena de problemas, lo puede lograr. Las opciones de Luis León Sánchez y Jonathan Castroviejo pasan por lograr meterse, en el caso del primero, entre los cinco mejores. Eso sería un éxito. Fue tercero en la última contrarreloj del Tour, es cierto, pero Cancellara y Tony Martín estaban ya en su casa. Y no nos olvidemos de Froome, que sabe que no puede ganarle a Wiggins en  una crono, pero lo va a intentar.

Una selección que necesita reinventarse

2012 July 29
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El resultado de la prueba en ruta de los Juegos Olímpicos no es lo único que nos anima a escribir estas líneas. Habría que remontarse a los últimos años de la selección española de ciclismo profesional para ver que algo no termina de funcionar bien dentro de ese equipo. Los éxitos que se lograron con Óscar Freire, Igor Astarlo o Joaquim Rodríguez quedan ya muy lejos. Son recuerdos. La realidad es que un equipo que puede contar con Alberto Contador, Alejandro Valverder, Joaquim Rodríguez, Samuel Sánchez, por no hablar de José Joaquín Rojas o Luis León Sánchez, sin olvidarnos de Óscar Freire., tiene que disputar las medallas y lleva ya tiempo que no lo hace. Cuando no se tienen claras las ideas de lo que se quiere en una carrera, dependiendo del trazado, y son muchos los que buscan una porción de gloria surgen los problemas. España, como selección, tiene que saber muy bien lo que quiere, para que lleva a determinados corredores al equipo y con que misión, que trabajo se les va a encomendar. Si todos quieren ganar, malo. Hay que tenr uno, o dos líderes, a lo sumo, y apostar por ellos. No hacerlo es un error que se te emrina pagando caro y puede convertir un equipo en una guerra de guerrillas. Los corredores mejor que nadie saben como van cuando quedan pocos kilómetros para la meta, pero en muchas ocasiones les pierde su egoísmo, el no ceder ante un compañero que está mejor. En la época de Paco Antequera como seleccionador se quedaban fuera de la selección corredores que podían estar en ella precisamente por eso, por no entregarse para que gane un compañero que pertenece a otro equipo comercial. Y ese tufillo parece que comienza a extenderse, salvo que la carretera demuestre lo contrario.

Cavendish compite por su país

2012 July 27
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  Samuel Sánchez logró en los Juegos Olímpicos de Pekín la medalla de oro en la prueba de ruta, por delante de Davide Rebellin y Fabián Cancellara. Durante cuatro años llevó los anillos olímpicos por todo el mundodel ciclismo. La medalla de oro en unos Juegos Olímpicos es uno de esos retos que se convierte más en una cuestión personal, del propio ciclista, que de sus patrocinadores, a los que no les viene mal, pero que prefieren los triunfos en los grandes esceneario del ciclismo mundial. Las medallas olímpicas dan prestigio al país que las consigue, a quien las gana, pero no supone un incremento en la ficha de un ciclista profesional. Tampoco los grupos profesionales se vuelven locos por ellas. Mark Cavendish lo ha dicho muy claro en Londres: "Corro por mi país, no para mi palmarés". Y es verdad. Un título olímpico es lo único que le falta a un corredor que lo ha ganado todo: campeonatos del mundo de pista y carretera, etapas, 23, en el Tour, más diez en el Giro y tres en la Vuelta a España, más una Milán-San Remo. El equipo Sky, que es como una prolongación de la federación británica de ciclismo, le ha puesto todos los medios que ha querido para que llegue en las mejores condiciones posibles a Londres. Queda lo más importante, ganar, lo único que le vale. Gran Bretaña sabe que la prueba de carretera se va a convertir en un hostigamiento continúo sobre Mark Cavendish, para dejarle sólo, para desgastarle lo más posible para que no llegue al sprint final donde nadie podrá con él. Correr con esa presión sólo está al alcance de los mejores. La selección española no va a tener muchas posibilidades en una llegada masiva, pero tiene corredores que pueden hacer mucho daño moviéndose en las escapadas que se produzcan como Luis León Sánchez, Alejandro Valverde o Fran Ventoso. La carrera olímpica podría ser como una clásica, pero no lo es; también puede parecerse a una etapa del Tour, pero no lo es. Una prueba que se disputa cada cuatro años se corre para ganarla. El triunfo queda para la historia, personal, de un país y olímpica. Algo único. Por ese atrae tanto a los corredores profesionales.

El oro olímpico causa furor

2012 July 25
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No es un Tour de Francia, ni una Vuelta a España, ni un Campeonato del Mundo, ni siquiera una de las grandes clásicas del calendario mundial, pero el oro olímpico ejerce un  poder de sedución llamativo en la mayoría de los ciclistas profesionales. Llevar durante cuatro años los anillos olímpicos cosidos al maillot, o incrustados en las zapatillas e incluso tatuados en la piel como ha hecho Samuel Sánchez es algo que ejerce un atractivo sin igual en el mundo del ciclismo. Ser campeón olímpico puede reportar beneficios económicos importantes a la hora de firma un contrato, pero lo que queda es la gloria, el ser campeón olímpico y mantener ese título durante cuatro años. Correr por el honor de un país es algo que parece no cuadrar muy bien en un mundo cada vez más profesionalizado y, sin  embargo, hay muchos corredores y países que han hecho todo lo posible por llegar en las mejores condiciones a Londres. Es el caso de Mark Cavendish, que ha perdido peso para ser capaz de estar en un sprint final que nadie garantiza que llegue a producirse. Ha perdido algo de velocidad para ser capaz de pasar nueve veces el repecho que hay en el circuito.  Es tambioén lo que buscarán Bradley Wiggins, al igual que Fabián Cancellara o Tony Martín en la contrarreloj individual. Los Juegos Olímpicos fascinan, sobre todo en determinados países. Ni las temporadas tan recargadas que llevan los ciclistas, ni las marcas comerciales que financian sus equipos, nada les hace desistir de la cita olímpica. Samuel Sánchez se ha jugado su final de temporada por intentar estar en Londres. No lo ha conseguido y ha retrasado su recuperación. Las medallas, sobre todo la de oro, consiguen que cambien las preparaciones, que se modifiquen los estados de forma, que todo valga por una medalla olímpica. El oro olímpico causa furor.