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¿Un Monago o un Fabra para el PP andaluz?

2013 August 26
por

    María José García Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera, irrumpe con fuerza en la lista de candidatos para sustituir a Zoido

  • El PP deambula por Andalucía sin timonel intentado digerir el diabólico techo electoral que logró Javier Arenas en las elecciones autonómicas de 2012. Sin mayoría absoluta, su título honorífico de candidato más votado se diluyó como un azucarillo en la vorágine de la política andaluza. Ya nadie se acuerda de la gesta que acabó en decepción crónica. El nombramiento de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, como presidente de los populares andaluces, cerró en falso una crisis interna que, de no ser por el escándalo Bárcenas o por la dureza de los planes de ajustes del Ejecutivo de Mariano Rajoy, hubiera tenido más atención por parte de Génova.
  • La dimisión de José Antonio Griñán, en un momento muy bien medido por el presidente socialista, ha dejado al descubierto todos los flancos débiles del PP-A. Los socialistas están haciendo una delicada e histórica transición sin apenas desgaste, porque sus rivales están más pendiente del futuro que del presente.Zoido, y eso le honra, dejó claro desde el principio que él quería seguir siendo lo que es: alcalde de Sevilla; Arenas intenta capitanear, una vez más, la transición en Andalucía; los ocho presidentes provinciales se impacientan porque la falta de líder lastra sus propias expectativas electorales. Todo fuego de artificios.  El futuro de los populares andaluces se decidirá en Madrid. María Dolores de Cospedal quiere poner fin al ‘arenismo’, ardua tarea en un territorio que el veterano político de Olvera ha zurcido durante años a su imagen y semejanza, con gran sacrificio personal.
  • Mariano Rajoy, juez principal en esta contienda, sabe que su futuro en la Moncloa depende en buena parte del botín andaluz, una comunidad con ocho millones de habitantes. El líder del PP firmaría con los ojos cerrados cualquier solución que no abriese un nuevo frente en su díscola tropa. Se antoja que, en esta ocasión, la demora en tomar una decisión ha podido ser contraproducente.El PP tiene arriesgar si quiere tener opciones de ganar y gobernar en Andalucía. Debe decidir si quiere a un José Antonio Monago, que rompió con todos los estereotipos que atenazaban a los populares extremeño y que ha sido capaz, incluso, de mostrar en público sus discrepancias con Mariano Rajoy, o apuesta por un Alberto Fabra, que se dedica a recomponer los mil pedazos en los que estalló el PP valenciano, tras el tortuoso relevo de Francisco Camps. Eso sí, Fabra ha dado menos quebraderos de cabeza a Madrid que Monago o que Ignacio González. El presidente del PP de Madrid ha llegado a votar incluso en contra de la propuesta de reparto de déficit asimétrico que ideó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
  • El PP andaluz necesita ideas del siglo XXI. La legítima obsesión por descubrir qué hay detrás de los EREs irregulares tendrá menos impacto frente a Susana Diaz, la inminente presidenta de la Junta de Andalucía, que estaba muy lejos del Gobierno andaluz cuando presuntamente se urdió la trama. Las primeras pistas hacen pensar que la opción será conservadora. Mariano Rajoy, poco partidario de experimentos, corteja sin éxito a Miguel Arias Cañete.
  • El ministro de Agricultura, a punto de cumplir los 63 años, no se ve recorriendo los miles de kilómetros de carreteras andaluzas pidiendo el voto. La presión es fuerte, pero Cañete es un hombre de recursos y tiene su propia apuesta: María José García Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera y parlamentaria andaluza, lo que resulta una combinación perfecta para esta cruzada: experiencia de gobierno y un escaño en el hemiciclo desde donde poder enfrentarse a su rival Diaz cada semana.Su nombre irrumpe con fuerza en una lista de candidatos en los que ya están por méritos propios José Luis Sanz, número dos de Zoido, Carmen Crespo, delegada del Gobierno en Andalucía o Juan Manuel Moreno Bonilla, el preferido de los que abogan por la fórmula de savia nueva para una tarea añeja: ganar al PSOE en Andalucía.
   
  • veintitresydoce

    Demasiada caspa.pero, es marca de la casa.Lo de Fabra o Monago, son pequeños cócteles con gaseosa.Aquí provoca acidez demasiado rápido pese a sus pretensiones grandilocuentes.Nunca he visto un líder con menos proyección.No gusta ni en su casa.Aquí salió por lo que todos sabemos.