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«Quienes vivimos el Machichaco no lo olvidaremos»

2012 noviembre 6
por historiaabierta

 

La calle de Calderón de la Barca, destruida por la explosión del Cabo Machichaco. DM

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El 3 de noviembre se recuerda la tragedia que causó 600 muertos y 2.000 heridos en Santander

JUAN CARLOS FLORES-GISPERT
«La tremenda escena de destrucción y pérdida de vidas fue todo en mi inmediata vecindad. El barco fatídico estaba amarrado al segundo muelle, que es exactamente enfrente de mi puerta, a una distancia de 40 metros, lo que supuso que tanto cadáveres y moribundos, así como miembros separados de otros cuerpos fueron depositados en mi negocio. Piezas de hierro del vapor entraron en el edificio destrozando todo lo que se ponía en su camino, saliendo por la puerta trasera, y cruzaron la calle donde causaron la muerte a una pobre mujer. Desde luego fue una vista horrible. Piezas de hierro de todos los tamaños fueron lanzadas con la fuerza de balas de cañón sobre todos los puntos de la ciudad y algunas llegaron hasta dos millas de distancia y mataron gente allí donde cayeron».
Así relataba la explosión del vapor Cabo Machichaco, sucedida el 3 de noviembre de 1893 que causó 600 muertos, la ciudadana inglesa Ellen Lawrenson, en carta a sus hermanos en Liverpool. Lawrenson, residente en Santander, casada con un santanderino y que regentaba en la calle Méndez Nuñez un negocio de restaurante y posada llamado ‘La Inglesa’, se salvó de milagro de la terrible explosión, una de las mayores tragedias sucedidas en España, que causó además 2.000 heridos. El vapor amarrado al muelle llevaba dinamita. Se desató un incendio y explotó, causando la desolación en la ciudad.
Hoy, día 3 de noviembre, se cumplen 119 años de la tragedia, y se realizará una ofrenda floral en el monumento frente a la estación de ferries (12.30 horas). El relato autógrafo de la ciudadana inglesa afincada en Santander, de fecha 23 de noviembre de 1893, está en Santander desde 1982 gracias a su bisnieta Elisa Gómez Pedraja, que consiguió la misiva familiar por sus primos ingleses, que la conservaron como recuerdo de sus parientes en España. «Lo que no consiguió el Machichaco lo hizo el incendio de 1941: las llamas destruyeron el negocio ‘La Inglesa’.Hacía un año que había muerto la bisabuela Ellen», explica Gómez Pedraja.
La carta de Lawrenson relata que «ninguna pluma podrá describir el horror de aquella terrible escena, que nunca podrá ser olvidada por quienes la contemplamos». Más de un siglo después, Santander recuerda a los muertos en la tragedia de aquel viernes 3 de noviembre, entre ellos las autoridades locales que acudieron al puerto a supervisar la extinción del fuego en el barco. La explosión se los llevó por delante.

El vapor ardió en el muelle y explotó su carga de dinamita. DM

Los restos del Machichaco fueron recuperados más tarde en la bahía. DM

  • adrian

    que calles se destrullero?