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Fecha: April 16, 2018
Schopenhauer de suburbio
Guillermo Balbona 16-04-2018 | 8:29 | 0

Una razón brillante
Le brio. 2017. 95 min. Francia.
Dirección: Yvan Attal. Música: Michael Brook.
Fotografía: Rémy Chevrin.Reparto: Daniel Auteuil,  Camélia Jordana,  Jacques Brel,  Serge Gainsbourg,  Romain Gary, Yvonne Gradelet, Yasin Houicha.
Género: Comedia | Salas. Peñacastillo

Las palabras mecen, estremecen, hieren, extrañan, queman. También gobiernan, provocan, disponen, manejan…En un tiempo de imágenes, desde los memes invasivos y grotescos a la superposición apresurada de iconos, el último guiño taquillero del cine francés es una caricaturesca, eficaz y pegadiza reivindicación del uso de la palabra, la oratoria y el arte de convencer. En la tradición de las relaciones imposibles, los contrastes educativos y los trayectos iniciáticos y de aprendizaje, ‘Una razón brillante’, sostenida sobre todo por la química de la pareja protagonista, es un agitado encuentro profesor alumna entre citas de clásicos y retratos superficiales de barrio de la periferia. Entre Schopenhauer y los suburbios. Entre latinajos y la banlieue parisina. En tiempos en los que la ultraderecha francesa ha tomado posiciones inquietantes en el devenir del país vecino quizás este filme, juguetón, aparentemente sencillo, se postule como necesario. Una defensa de la palabra, del sentido crítico como camino de libertad y ejercicio dramedia impulsiva con dos excelentes intérpretes al frente. Un perfil que también reclama atención sobre la necesidad del maestro y guía en tiempos gregarios, de redes y enredaderas de manipulación y policías del pensamiento. Yvan Atta, cineasta de ‘Están por todas partes’, opta por una realización que escapa de la comedia francesa al uso pero se muestra limitado a la hora de aportar originalidad y fuerza a ese paisaje de contrarios en el que basa la trama: entre lo oficial y lo marginal, lo académico y la calle, el profesor machista y racista y la alumna que se muestra distante y escéptica con la integración social. No hay tiempos muertos en ‘Una razón brillante’. Desde la llegada al aula de la joven en su primera incursión universitaria el filme evita lo superfluo y abre el combate cara a cara de la pareja, tan obvio y eficaz como instalado e integrado en la cultura de masas. La película se abre con imágenes de archivo y significativas declaraciones de Serge Gainsbourg y Jacques Brel, por ejemplo. Una determinada militancia en lo corrosivo que se vuelve luego mainstream de cabecera, aunque la cinta nunca deje de ser interesante. El juego con ‘My fair lady’ y el mito de Pigmalión, de ‘Rebelión en las aulas’ a ‘Educando a Rita’, funciona pero no deja de ser un resorte que frena lo esencial. Ese perfume de ataque a lo políticamente correcto y de batalla dialéctica a medida que avanza la trama se va domesticando. Daniel Auteuil y Camélia Jordana encarnan con convicción y serena seducción el equilibrio entre la inteligencia y lo emocional. A la espera de ‘El buen maestro’, otra incursión del cine francés en la educación, vale la pena detenerse en este duelo por dominar el verbo en un mundo de imágenes. Al cabo, lo mejor del filme es escuchar al protagonista recitar, como una isla mágica, los versos de Baudelaire en ‘Las flores del mal’. Eso sí que es resistencia, rebelión e incorrección.

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Sopa mutante de géneros
Guillermo Balbona 16-04-2018 | 8:28 | 0

Proyecto Rampage
2018 107 min. EE UU. Dirección. Brad Peyton.
Guion. Ryan Engle, Ryan Condal, Carlton Cuse.
Música: Andrew Lockington. Fotografía: Jaron Presant.
Reparto: Dwayne «The Rock» Johnson,  Naomie Harris, Jeffrey Dean Morgan, Malin Akerman.
Género: Acción. | Salas. Cinesa y Peñacastillo

Especie de sopa de géneros con ‘La Roca’ ejerciendo  de master chef. Y ya se sabe, cuando Dwayne Johnson está al frente todas las película se parecen. Aquí se presenta a unos animales que mutan en bestias apocalípticas y exterminadoras y a unos humanos militaristas y con aviesas intenciones de holocausto, lo que los hace aún más bestias. Nada nuevo. La sensación tan pronto es la de estar invitado a una película equivocada como la de haber quedado atrapado en un parque temático revisitado. ‘Proyecto rampage’, algún nombre había que ponerle, responde fielmente a la trayectoria de su director, Brad Peyton, responsable de viajar por segunda vez al centro de la tierra, y de firmar ‘San Andrés’ y ‘El exterminador’ con idéntico espíritu finalista y especial predilección argumental por los helicópteros. El batiburrillo de la casa que se marcan cineasta y actor no tiene sorpresas ni engaña: una dialéctica entre cine de catástrofes, guiños a las metáforas apocalípticas de la guerra y los productos de serie B y un modesto pero efectivo despliegue de fantástico digital con ciudad dentro: en este caso Chicago, que recibe todas las bofetadas digitales imaginables por tierra, mar y aire. La cinta es pelín monótona pero nunca trata de parecerse a lo que no es. Parte de un episodio espacial, se detiene en las grandes corporaciones de la ciencia ficción, fantasea sobre el ADN y acaba homenajeando a King Kong en un consomé de aventuras, acción y terror, entre militares, primatólogos, agentes especiales, pérfidas portadoras del mal y animales mutantes. Y lo que es peor, o mejor, sin que puedan distinguirse unos de otros. The Rock, en modo inmortal, parece un súper héroe de la Marvel pero sin necesidad de atuendo más que la testosterona y los músculos de emprendedor de la cosa física que se gasta el actor, tan limitado como simpático. El arranque, en plan despiste y pastiche a recientes producciones de ciencia ficción, y ese plano cenital del gorila albino gigante zampándose a una criatura permiten explotar la veta lúdica del filme donde la mayor comunicación también es mixta: la de gorila y Roca que podría reproducirse en alguna de las zonas de Cabárceno. Hasta cuatro guionistas ha merecido este festival desconcertante, sopa de géneros o sudoku inspirado en un videojuego, que pasa de superproducción fantástica familiar a juego de tronos animalista y gore con suma facilidad. Si se acepta el experimento genético y el, poco imaginativo, cinematográfico, uno hasta puede acabar intercambiando gestos con el simio protagonista y con el que lleva dentro.

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Sobre el autor Guillermo Balbona
Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.