img
La destrucción o el amor
img
Guillermo Balbona | 06-02-2018 | 10:26

El hilo invisible

Phantom Thread 2017 130 min. EE UU.
Dirección y Guión: Paul Thomas Anderson.
Música: Jonny Greenwood. Fotografía: Anderson.
Reparto: Daniel Day-Lewis,  Vicky Krieps, Lesley Manville,  Richard Graham,  Bern Collaco, Jane Perry,  Camilla Rutherford.
Género: Drama. Salas: Cinesa

 No hay puntada sin hilo en este traje sobre la destrucción o el amor. Una delicada, original, sutil, perfeccionista confección de la mirada en torno a la dependencia, la subordinación, las relaciones de poder, la seducción y ese fuego extraño de la relación sentimental. ‘El hilo invisible’ toma las medidas al otro, usa tejidos de alta calidad, modela las formas del amor, cose las heridas, abotona los detalles y se recrea en los acabados reflejados en primeros planos o fundiendo piel, textura y silencio en un travelling circular definitivo. Paul Thomas Anderson, cineasta de la espléndida ‘Magnolia’ y ‘Pozos de ambición’, es un virtuoso del bordado que busca casi siempre hablar de la pasión desde la mesura. En su regreso con ‘El hilo invisible’, una dura y fría disección de piel, tejido y alta costura emocional, firma un retrato meticuloso y asfixiante del amor y sus expresiones. Lo implacable y vital de este retablo a dos bandas, a modo de obra de cámara, reside en sus contrastes: es fría pero se siente el ardiente ejercicio de la emoción, y parece academicista y clásica pero siempre traza un peligroso trayecto rupturista con una hondura arrebatadora. El filme genera atmósferas sutiles e invita a acceder, desde la ceremonia y el ritual de un gabinete de alta costura, a estancias donde las miradas, los silencios, los gestos despósticos, la ironía, el dolor, la indiferencia o el relámpago pasional construyen un hábitat tan demoledoramente íntimo como familiar y aparente. Hay veces que juega al absurdo, otras riza el rizo y pasa del pliegue al pespunte; en otras ocasiones, es vehemente y provocadora y en otras, simplemente, fugaz y extraña. Drama, gabinete de curiosidades humanas, agria, absorbente y distante, ‘Phantom Thread’ es, sobre todo, una de las películas más elegantes de los  últimos años. Ambientada en los 50 con la moda como decorado y metáfora, la historia de Reynolds (se ha hablado de la inspiración en Balenciaga) y Alma es un combate cuerpo a cuerpo, tejido entre los suyos y los ajenos, también, en el que Thomas Anderson va modelando un encaje bordado con el suspense, el morbo, el deseo y la fragilidad fascinantes del misterio de amar. Daniel Day-Lewis , sea o no su último filme, vuelve a dar un recital de poderosa presencia y Vicky Krieps es una sorpresa inmensa. Sin desdeñar a Lesley Manville, que encarna a una especie de señora Danvers, guardiana de todas las esencias. Porque hay Hicthcock y Kubrick en esta obra sin patrones, de obsesión y humor cáustico, de hilo negro y aguja punzante. «Bésame antes de que me lleguen las náuseas»,  dice el personaje. Grave y ligera, dolorosa y fútil. Un pequeño tratado sobre los límites de amar y las fronteras de la creación. Ya lo escribió Aleixandre: «La realidad que vive/ en el fondo de un beso dormido,/donde las mariposas no se atreven a volar/por no mover el aire tan quieto como el amor».

Sobre el autor Guillermo Balbona
Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.

Otros Blogs de Autor