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Guillermo Balbona | 03-04-2017 | 07:37

Ghost in the shell

EE UU. 2017. 120 m. (16). Ciencia Ficción.

Director: Rupert Sanders.

Intérpretes: Scarlett Johansson,  Michael Pitt,  Juliette Binoche,  Michael Wincott,  Pilou Asbæk y Takeshi Kitano.

Salas: Cinesa y Peñacastillo.

Su paradoja reside en que es un filme tan distópico como actual. El debate sobre los límites entre lo cibernético y lo humano, entre las funciones de los robots y de las personas y la reflexión sobre el verdadero poder de las máquinas subyace en ‘Ghost in the Shell’. Por otra parte, esta adaptación de un popular manga de ciencia ficción sobre un híbrido cyborg-humano femenino apunta maneras de cine de autor pero Rupert Sanders parece anteponer otras urgencias mainstream a una visualización que merecía un poso tras su espectacularización; abandonar la zona de confort digital en la que se instala quizá también por respeto a sus mayores. A medio camino entre ‘Nikita’, ‘El quinto elemento’ y ‘Blade Runner’, el cineasta de ‘Blancanieves y la leyenda del cazador’ resbala por la superficie de este aparatoso y algo reiterativo artefacto futurista que nunca logra eludir los tópicos. ‘Ghost in the shell’ (El alma de la máquina) muestra sus intenciones y maneras en un excelente arranque, tanto en ritmo como en sentido esteticista, amén de elevarse a través de un reparto sorprendente donde a la estrella Scarlett Johansson, suma el toque de exquisitez europea con Juliette Binoche y se marca un simpático guiño homenaje con la presencia del gran Takeshi Kitano. Hay que recordar que en lo del huevo y la gallina cibernética y fantástica primero fue el manga de Masamune Shirow, y después dejó su marca indeleble, en doble adaptación en formato anime, Mamoru Oshii, una de ellas considerada un pilar de la narrativa cinematográfica ‘cyberpunk’. Al margen de una serie televisiva en el camino, el salto mortal a Hollywood en imagen real parece haber arrastrado a la pantalla su propio simbolismo: el cuerpo sintético y el cerebro humano, es decir, el artificio y la verdad colisionando en imágenes. La frialdad emocional y el supuesto relámpago digital de algunos hallazgos de ambientación, acción y atmósfera nunca logran convivir en armónica conjugación. Todo es aparente, resultón, pero carente de garra. Sí resulta curiosa esta militancia de la actriz Scarlett Johansson en el terreno digital y en la cultura del cuerpo ( ‘Her’, ‘Lucy’ y ’Under the Skin’). La melancolía, la reflexión, incluso la vocación insinuada de convertir la fuente de la que emana ‘Ghost…’ en un filme noir son destellos favorables de la personalidad a la que apuntaba esta traslación mediática. Luego el drama al fondo fundado en la conciencia y la memoria del personaje (el futurista Frankenstein) –ese espíritu tras el metal–, y las reflexiones filosóficas se diluyen en el ciberespacio del blockbuster. Sus brillantes efectos especiales deslumbran la visión en lo oscuro que proponía ahondar en su poética de la identidad.

Sobre el autor Guillermo Balbona
Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.

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