img
Ese oscuro objeto del deseo
img
Guillermo Balbona | 27-07-2016 | 11:33

Último suspiro de afectos y desafectos

Cet obscur objet du désir. 1977 103 min. Francia

Director: Luis Buñuel

Reparto: Fernando Rey, Ángela Molina, Carole Bouquet, Julien Bertheau, André Weber, Milena Vukotic, María Asquerino, Ellen Bahl, Valérie Blanco, Auguste Carrière.

Género: Drama | Sala: Bonifaz. Filmoteca. Esta semana.

Sólo con un catálogo compendio como este de sus mundos simbólicos, metáforas y microcosmos sociales, emocionales, de identidad y mirada sobre el mundo y la vida, podía despedirse alguien más que un cineasta como Luis Buñuel. Coherencia y lucidez e inclusión de alguna nueva inquietud, como el terrorismo, asoman en ‘Ese oscuro objeto del deseo’. Un filme sobre las pulsiones sexuales, las colisiones de atracción y repulsión, el clasismo y esa mirada despiadada sobre la burguesía y la hipocresía moral que vuelven a generar un ecosistema propio en un filme inspirado en la obra de Pierre Louys, ‘La femme ìet le pantin’, ‘La mujer y el pelele’, que el director de Calanda lleva a su terreno mas personal. El flashback es el motor de estos relatos cruzados que se generan en el vagón de un tren que viaja de Sevilla a Madrid. Obsesión, frustración, amor, odio, deseo confluyen en este testamento cinematográfico que también contiene sus habituales elementos simbólicos. Además, el sentido del humor ácido, la sátira, la utilización de dos actrices enfrentadas y solapadas en un mismo personaje, la revelación de Angela Molina, y la presencia de Carole Bouquet, las metáforas con los objetos y la vuelta de tuerca a las convenciones se suceden en este juego de dobles, dualidad, díptico que envuelve al personaje encarnado con elegancia e ironía por Fernando Rey. Como en otro de sus filmes de etapa francesa, pero menos experimental, Buñuel apela a la fascinación, a un magnetismo que impregna el drama fundido en la comedia negra, y viceversa. Fetichismo, masoquismo emocional y cruce de sensibilidades se conjugan alrededor de una película de fino estilo en su tratamiento visual y psicológico. El cineasta de ‘Viridiana’ firmó la cuarta y última colaboración con Fernando Rey, en uno de sus mejores perfiles de la fugacidad, lo fútil y el desencanto, atrapado entre la carnalidad y la sensibilidad del personaje de Conchita desdoblado en ambas actrices. El tándem Buñuel y Jean Claude Carriére impone profundidad y libertad en el guión para que aflorara el visionario que el de Calanda llevaba dentro. El erotismo, directo o subliminal, la sexualidad y el juego de deseo y represión conforman un sutil campo de minas donde el afecto y el desafecto se golpean y encaran, mientras el cineasta zarandea al esepectador y le lleva por donde quiere. El ‘último suspiro’ buñueliano ratifica su vitalidad y juventud creativa y, sobre todo, su facilidad para fascinar.

Sobre el autor Guillermo Balbona
Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.

Otros Blogs de Autor