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La rodilla de Tony
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Guillermo Balbona | 27-04-2016 | 08:20

Mi amor

2015 Francia Directora: Maïwenn Le Besco. Reparto: Vincent Cassel, Emmanuelle Bercot, Louis Garrel, Isild Le Besco, Chrystèl

Tras la furia y el ruido al final un juego de miradas resulta más revelador y lúcido que las dos horas algo desaforadas que transcurren para narrar una convulsa relación de pareja. Drama de ‘amour’ con el ADN francés en sus entrañas, ‘Mi amor’ (‘Mi rey’, título original mucho más ajustado a los matices de un vínculo entre desengaños, posesiones y equívocos) es una cinta desigual con muchas hipérboles y, a su vez , tiempos muertos que buscan la coartada en cierto histrionismo.

Dos buenos actores, Vincent Cassel y Emmanuelle Bercot, mejor ella en su papel de desvalimiento emocional, se entregan a la ceremonia y acaparan planos en esta película de la también actriz Maïwenn Le Besco. El vínculo creciente entre las dos personas se muestra en todas sus fases, la seducción, el conocimiento, lo cotidiano, lo ideal, el azar, el rechazo, la visceralidad, la pasión, el desgarro. Pero para ello muchas veces sin sentido se recurre a un desfile de gestos y situaciones recargadas aunque paradójicamente, vacías, ruidosas más que tormentosas, donde se incide más en el ombliguismo que en las colisiones emocionales y sentimentales. ‘Mon Roi’ es pura parafernalia y aunque a veces revela algunos hallazgos, en general chirría y se decanta por la afectación en busca de equilibrios casi imposibles entre las presencias desnudas en la intimidad y los contrastes sociales.

Las relaciones amorosas como material inflamable y adictivo parecen ser la obsesión de la directora que enfrenta a dos personajes entre el histerismo y la falta de compromiso. Un accidente, una rodilla y la rehabilitación constituyen el eje de una mirada atrás que devuelve el espejo en flashback de este emparejamiento tan dañino como en ocasiones incomprensible.

El amor como patología, la desesperación, el desengaño, la frustración, cierto patetismo dramático restan fuerza, intensidad y sutileza al retrato pasional que no es tal. Todo sangra desmesura, exageración y es imposible dotar de cierta pausa e interrogante al vínculo desmedido. De ahí la importancia/impotencia de las miradas que afloran cuando ya no hay más resquicio que una fuga de la historia, de sus protagonistas y de la propia ficción.

Maiwenn, cineasta de ‘Polisse’, traza el trayecto desde el encendido deseo al dolor de la ruptura y todo parece inmerso en un mismo tono radical, que en este caso resulta adulterado, cuando  no falso. Hay más capricho que azar y lo que con otra mirada hubiera sido una magnífica disección de los vaivenes emocionales, aquí es un espejo roto con fragmentos de lugares comunes. La rodilla de Tony (el personaje protagonista femenino curiosamente) afronta una rehabilitación a la que no parece enfrentarse el corazón sometido a un combate de gritos, exento de la seren
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Sobre el autor Guillermo Balbona
Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.

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