img
Daños colaterales
img
esplendorenlahierba | 07-03-2014 | 15:03

Otro debate futbolístico sale a la palestra. Hay controversia con los porteros, los ‘9’… ahora viene el de los laterales.  En versión de La Roja. Del Bosque convocó ante Italia a Azpilicueta, Jordi Alba y Juanfran. Arbeloa se quedó fuera de la lista. Hay quien dejó caer que don Vicente le castigó por su comportamiento con Diego Costa en la ida copera frente al Atlético.

Cicatrizadas las heridas entre merengues y azulgranas, ahora afloran la de los primeros con los colchoneros. Es la otra lectura del ‘partido a partido’ del Cholo. El carácter ganador se ha instalado en el Manzanares. El seleccionador ya ha sacado a pasear su mano derecha. No quiere que el soldado Costa perturbe el clima de camaradería de su tropa. Diego hará de ‘Rambo’ en Brasil, pero para los rivales. Otro master de dirección de grupo del salmantino.

De los cuatro laterales citados, tres de ellos, a excepción de Jordi Alba, son ambidiestros. Pueden actuar en los dos carriles. El azulgrana parece intocable para Brasil. Se lo ha currado. Los otros tres se deberán disputar dos plazas. El sevillista Alberto Moreno también tiene sus opciones para pasar el corte. Si el seleccionador se decantara por él para ser el sustituto de Alba,  más leña para los laterales. Nos vamos a divertir. Habrá daños colaterales en la decisión del seleccionador. Es inevitable. Solo pueden ir 23 al Mundial. En el Calderón, Azpilicueta sorprendió. Se le vio solvente. El navarro ha crecido. Mourinho le está dando ‘bola’. No es que la vayamos a tener que dar las gracias al portugués. Azpilicueta se lo está ganando en el campo. Que no se relaje. Cuando cometa un fallo, su entrenador se lo echará en cara. Son cosas del método de ‘Mou’.

Del Bosque tiene más opciones para cubrir los flancos en un momento dado de un partido en tierras brasileñas, pues Sergio Ramos y  Raúl Albiol se mueven también por esos lares. Incluso, Sergio Busquets hizo sus pinitos en un amistoso frente a Italia en 2010. Lo dicho, la lucha en los laterales promete. La exigencia es vital. Nada de enchufismo. Lo que valen son los méritos. Hay que agradecer la hoja de servicios del que no vaya. Solo eso. A muerte con los que resulten los elegidos. En la portería, zaga, medular y delantera. 

La importancia de los laterales en el fútbol actual tiene su importancia. Que se lo sigan a los merengues. Más de uno se estará lamentando aún por el planteamiento de su entrenador en el pasado derbi. Insólito lo de Ancelotti. Por lo de cambiar los dos laterales en un partido. El pasado domingo. El italiano volvió a pifiarla en uno de los partidos clave de la temporada. En el Camp Nou se sacó la fórmula de Sergio Ramos en el doble pivote. Algo similar sucedió con su antecesor. El que dice ser el ‘Special One’. Luego, lo arregló, para los intereses merengues, al alinear a los dos que están en mejor forma. Pero, a su vez, un lastre. Jesé o Morata se quedaron sin pisar el verde. Dos balas que dejó de usar ante el Atlético. El italiano recurrió a Carvajal y Marcelo para tratar de remontar el partido. Lo consiguió a medias. Hubo empate. Algo similar ocurrió en el Camp Nou, pues su política de cambios trajo como respuesta una superioridad blanca en el feudo culé.

Luego, en la sala de Prensa, Carlo volvió a dejarnos aparte de su movimiento de ceja, nos dejó una frase para la posteridad. El Atlético hizo un partido violento”. Una cosa es la violencia y otra la dureza. El cuento se lo pudo aplicar el italiano en la ida copera. Entonces no vio violencia rojiblanca. No la hubo. Pero no se miró el ombligo. No hizo la prueba del algodón pues al retirarlo hubiera visto otro color más oscuro. Esto es como cuando uno se queja por una decisión arbitral, pero que hace ‘mutis por el foro’ cuando se le beneficia. Me harta y cansa el doble juego. Más de uno viajó en el tiempo y revivió derbis pasados. Fútbol, piques, alternativas en el juego y en las victorias. De pequeño recuerdo a los Benito, Migueli, Gallego, Panadero Díaz, Fernández… Los zagueros de ahora son unas hermanitas de la caridad comparándoles con  estos. No sé lo que hubiera dicho entonces Ancelotti.