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Guardiola ya tuvo dos topos en el Barça
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esplendorenlahierba | 29-11-2013 | 10:35

“Si encuentro al topo, le echo. Van a rodar cabeza. No va a volver a jugar conmigo”. Palabra de Guardiola. El técnico está que trina. Las filtraciones de las alineaciones en los últimos encuentros del Bayern y de la táctica que empleó ante el Borussia  Dortmund a ‘Bild’ han puesto en estado de alerta al español., que desde hace unos días puso en marcha una caza de brujas dentro del vestuario muniqués. En un principio, sus sospechas se centraron en un integrante de la plantilla, pero el radio de acción se ha ampliado, dado que en la nómina también pueden entrar los utilleros, masajistas, el delegado o el médico, ya que todos ellos, se encontraban cerca en el momento de la charla de Guardiola con sus futbolistas.

Lo curioso del caso, es que el día antes del partido se airearon públicamente las intenciones del técnico muniqués en su visita a Dortmund. “Balones en largo”, fue la consigna.  Klöpp, ni ninguno de sus ayudantes, debió leer ese día el rotativo alemán, porque no tomaron medidas para atajar la táctica del español. Seguro, que por si las moscas, el resto de técnicos de la Bundesliga echará un buen ojo a las informaciones de ‘Bild’, el día antes del partido, en espera de una ayudita de cara a sus enfrentamientos ante el coloso bávaro.

Pep se ha dado cuenta que en el Bayern no tiene el mimo peso que en el Barça. Uli Hoeness y Karl-Heinz Rummenigge, presidente y director general del cuadro bávaro, se han tomado con humor el asunto de las filtraciones. “Me hace reír. Si ése es nuestro único problema, es algo con lo que puedo vivir”, aseguró el primero. El segundo, resultó más ocurrente: “Tengo la secreta esperanza de que con la nieve el topo se vaya a hibernar y podamos dar por terminado pronto el tema”. El mito alemán de que son ‘cabezas cuadradas’, totalmente destrozado. Por desgracia para Guardiola, tienen sentido del humor.

Pep, un tipo meticuloso, que le gusta tener todo bajo control, tiene prohibida una palabra en su libro de estilo. Esa palabra es improvisación. En el Barça se encontró en su hábitat, en su salsa. Allí pudo hacer y deshacer a su antojo. Marcó las directrices. Las normas del juego. Hizo del vestuario azulgrana un búnker. Puso barreras al entorno. Cerró el grifo a las entrevistas personalizadas y lo trasladó a su plantilla. Allí nadie se fue de la lengua. Todos sabían cómo se las gastaba el jefe.

A Guardiola le ha salido un grano con ‘Bild’. Hace unos meses, el diario alemán filtró una apuesta del español a sus jugadores. Durante un entrenamiento en el que faltaban los internacionales por el ‘virus FIFA’ quiso motivar a los suyos y lanzó un reto: “El que pierda, me paga una cerveza”. Los jugadores se lo tomaron muy en serio. El partidillo acabó en empate y se tuvo que dilucidar por penaltis. Pero, para ponerle más emoción al tema, los lanzadores debían golpear al balón con su pierna mala. Al final, el resto del cuerpo técnico también fue invitado Cuentan, ‘Bild’, ¡cómo no!, que Hermann Gerland, uno de los asistentes de Guardiola, pidió un whisky.

Pero, Guardiola tuvo un topo en el Barça. Bueno, fueron dos. Primero, en el filial. En el Barcelona Atlético. En octubre de 2008, el técnico quiso motivar a su plantilla con los participantes en un concurso que llevaba ya tres años siendo todo un fenómeno social en la parrilla de la programación televisiva: ‘Operación Triunfo’. Pep puso de ejemplo a Virginia Maestro, Pablo López o Chipper Coke, entre otros concursantes, sucesores de Bisbal, Bustamante, Rosa, Chenoa, a sus jugadores. “Ellos se están matando por aprovechar la oportunidad que se les ha presentado. Vosotros debéis hace lo mismo”. Unos días después, esta charla salió publicada en ‘Sport’. Cuando Guardiola vio la información en el diario deportivo catalán se cogió un rebote de muy señor mío. “El que lo ha filtrado ha traicionado a sus compañeros. Lo que se habla en el vestuario no debe salir de aquí”, dijo a sus jugadores. Estos tomaron buena nota. No volvieron a hacer más confidencias. Por lo menos, no aparecieron publicadas. Algunos de ellos, los tuvo luego a sus órdenes en el primer equipo.

El segundo topo fue en su última temporada con el primer equipo. Como ya tenía decidida su marcha no tomó medidas. La filtración la realizó un futbolista, presuntamente horas antes del Barcelona-Real Madrid de abril de 2012. El jugador en cuestión, molesto por no ser titular, aireó la alineación azulgrana. Hubo un futbolista que cargó con el sambenito en el entorno culé.  No sé si le valdrá la misma pista ahora para dar con su topo ahora en el Bayern.  Seguro que Pep lo primero que hizo fue mirar quién pudo estar descontento por su suplencia en Dortmund.