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“Pinto, pinto, gorgorito”
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esplendorenlahierba | 22-11-2013 | 11:11

 

“Pinto, pinto, gorgorito”. En Barcelona, durante el próximo mes y medio, se va a rescatar esta popular canción infantil que sacaba las risas de los pequeños y que también se usaba como sorteo para decidir el turno, decantarse por una opción o para elegir jugadores en un juego. Precisamente, la baja de Víctor Valdés no va a ser un juego de niños en este próximo mes y medio para el Barça. No es para tomárselo a risa. Es el momento para su suplente: José Manuel Pinto. ¿El gaditano estará a la altura? “Pinto, pinto, gorgorito”.

El Barça, ha perdido en escaso margen de tiempo, a dos de sus referencias y especialistas en el rectángulo de juego, hasta 2014. Uno, Víctor Valdés, experto en repeler los intentos de los rivales en momentos puntuales y delicados de los encuentros con intervenciones milagrosas, salvadoras y determinantes. El de Hospitalet ha ganado muchos puntos y partidos desde la portería. El otro, Messi. De él no vamos a ser muy ocurrentes a estas alturas de la película.  Lo sabemos todos: liderazgo, magia y goles. Por fortuna para el Barça, las lesiones de ambos han llegado cerca del parón navideño. ¿A cuál de los dos echará más en falta? Yo me inclino más por la de Víctor Valdés. Arriba, ‘Tata’ Martino tiene más recursos. En la portería, sólo a Pinto.

En Can Barça se llevan frotando las manos y disfrutando de lo lindo con el debate en la portería del Real Madrid: Casillas o Diego López. Un asunto, desde abril pasado, que ha traído desgaste y ha generado confrontación, división y polémica,  pero no dudas. El cuadro blanco sale ganando por la competitividad del madrileño y el gallego, pues su meta estará siempre defendida por el que mejor se encuentre en ese momento. Algo que no pasa en el otro lado del puente aéreo. Valdés tiene la titularidad vitalicia. Pinto se ha contentado con su papel de suplente. ¿Resignación, comodidad?. La incertidumbre se ha instalado en el Barcelona,. Es inevitable la pregunta que se hace su entorno y afición: ¿Estamos seguros con Pinto? En los despachos y el vestuario, la respuesta es afirmativa hacia la confianza sobre el gaditano. Es de cajón. Nadie echará piedras contra su propia casa. Entre Prensa especializada y grada: “Pinto, pinto, gorgorito”.

A Pinto le toca que no exista debate. El guardameta debe despejar y atajar los recelos, el temor, las suspicacias o la desconfianza que puede generar su presencia bajo los tres palos de la portería azulgrana. Sobre el portero siempre ha planeado la duda de su permanencia en la plantilla por su amistad con Messi o por su facilidad para hacer vestuario. Esto segundo no lo entiendo. A un futbolista se le contrata para jugar. Para lo otro, hay otras opciones: animadores o relaciones públicas. ¿No hubiera sido mejor copiar el modelo del Real Madrid y haber tenido un guardameta que le hubiera puesto más en guardia a Valdés? Llegó el momento para que se reivindique. Que muestre su valía y su condición de jugador azulgrana. Va tener un mes y medio por delante. Hasta el momento, su salto a la titularidad fue esporádica, testimonial. Fue la apuesta de Guardiola y Vilanova en su momento para la Copa. Lleva bien la presión, pues disputó varias finales. Luego, algún partido suelto en Liga o Champions para dar descanso a Valdés.

Ahora, los términos se han invertido. En Madrid se ve con morbo el tema de la portería en el Barcelona, sumada a la baja de Messi. Hay posibilidad de recortar puntos y distancia con el gigante azulgrana. Atlético, primero, y luego., Real Madrid, pueden salir beneficiados con la baja del guardameta. Pinto tiene la palabra. Aunque en el Atlético es mejor que se mira el ombligo y rezar para que Courtois ni se constipe. Llegó Dani Aranzubía, meta avezado, pero que está teniendo muchos problemas con las lesiones. Al final, la apuesta de tener dos gallos en la portería, va a ser lo mejor. Negativo y nefasto para los cancerberos de la cantera. La opción de entrenar con el primer equipo y ser titular en el filial, parece la más lógica.

Pinto tiene maneras, preparación y recursos. Esperemos que no saque algunos, como sus silbidos para imitar al silbato del árbitro, tal y como hizo hace unos años frente al Copenhague en la Champions. El gaditano tiene un mes y medio por delante. A sus 38 años le toca demostrar que tiene crédito, y de paso, ganarse la renovación. Pero me surge otra duda: si la lesión de Víctor Valdés hubiese sido de mayor gravedad y le habría tenido más tiempo de inactividad, ¿se hubiese apostado por Pinto o se habría ido al mercado? “Pinto, pinto, gorgorito”.