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Marc Bartra tiene ahora la sartén por el mango
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esplendorenlahierba | 15-11-2013 | 09:50

La llamada de Marc Bartra a la selección ha sentado como un tiro en Can Barça. Desde hace meses viene negociando su renovación, pero no hay ‘fumata blanca’. Algo similar está sucediendo con Martín Montoya. Otro que se resiste a dar el sí. La cantera, a su manera, se rebela. A Zubi le queda un mes y medio para atar a los dos canteranos. En las últimas horas, los contactos con el representante de Bartra se han intensificado. Hay pánico por una posible fuga del central. Los acontecimientos se han precipitado y juegan a su favor. Su caché subirá tras su debut con La Roja ante Guinea Ecuatorial. Será el número 38 que lo haga con Del Bosque. Al Barça no le quedará más remedio que rascarse el bolsillo y sacar la chequera, como dice su presidente Sandro Rosell, el cual en el contrato de renovación tendrá que poner algún cerito de más con el que no contaba hace unos meses. Flaco favor el de don Vicente con su llamadita.

Mágico Díaz, representante del central, tiene una oferta azulgrana por tres temporadas, pero sabedor de que el futbolista puede comenzar a escuchar ofertas a partir del 1 de enero, ha preferido manejar el ‘tempo’ de las negociaciones. Y si encima, hay cantos de sirena, y ahora con su internacionalidad, mucho mejor para los intereses de su representado. Pero que nadie sufra en Barcelona. Marc siente los colores y se quedará. 12 años lleva luciendo la camiseta y defendiendo su escudo. Antes de firmar, quiere asegurarse de que cuentan con él.  Martino se lo ha dejado claro. Con palabras y hechos. Aunque, el enemigo lo tuvo en casa. A Marc le dieron motivos para haber cogido la puerta hace tiempo. Esta misma temporada. Getafe y Villarreal solicitaron su cesión, pero el chico es terco. Prefirió no moverse. Y eso que la cosa pintaba mal. En el pasado verano se apuntaba la llegada inminente de un central: David Luiz, Thiago Silva, Agger, Vertonghen… Todos los días con la misma cantinela. Hasta que ‘Tata’ Martino le dijo que no llegaría ninguno.

Por fin, Marc Bartra estaba en condiciones de ser el cuarto central, tras Piqué, Mascherano y Puyol. Con este último, su ídolo, al que pidió un autógrafo cuando tenía 13 años, ya ha compartido minutos. Le ha costado hacerlo. No, por su culpa. El curso pasado, tras ser ignorado por Tito, le tocó comerse el marrón de la eliminatoria ante el Bayern. Ya no había excusa para echar mano de él. Las lesiones de Mascherano y Adriano ante el PSG dejaron sin coartada al técnico. Pudo haberle alineado mucho antes, pero Vilanova prefirió que Busquets, Adriano y Song cambiasen su rol y fueran centrales eventuales. Bartra tragó saliva. No se calentó. Calladito, esperó su oportunidad. Ahí, la tuvo. En el momento crucial de la temporada con sólo 13 partidos en sus espaldas. De ellos, cuatro completos. Tras Jonathan dos Santos, fue el segundo jugador menos utilizado en el pasado ejercicio: 16 partidos y 902 minutos.

Al Barça le va a salvar la santa paciencia de Marc Bartra. Otro en su lugar se habría ido. Le dieron motivos. Muniesa, otrora llamado para ser el sucesor de Puyol, hizo las maletas a la Premier. Piqué se sacó un billete hace años, pero luego adquirió el de vuelta. Veremos si se repite el caso, pero Bartra tiene ahora la ‘pool position’. Ahora, con más protagonismo con Martino y la llamada de Del Bosque, el central, al que tiene en vilo al Barça, tiene la sartén por el mango sobre su futuro. Un tipo que no se corta ante los cracks azulgrana. Tan pronto le hace un tacón a Neymar en un rondito o le entra con todo a Messi en un partidillo. Con lo que no contaba el central, es que ‘La Pulga’ le devolviese con la misma moneda en la siguiente acción.  Tampoco que debutaría con La Roja con el ‘10’ en la espalda.