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Que el Barça no fiche a un central me parece una frivolidad y una temeridad
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esplendorenlahierba | 16-08-2013 | 09:33

Que un club de la grandeza del Barça lleve un año y medio fracasando en la contratación de un central se me escapa. Como que parece una frivolidad que durante todo este tiempo haya tenido que poner parches en momentos puntuuales por las bajas de sus zagueros por enfermedades, lesiones o sanciones. La verdad es que Mascherano, Sergio Busquets y Adriano han respondido cuando han tenido que ejercer en el eje de la zaga, pero esto pone en mal lugar a sus rivales de turno, que no hayan sabido sacar tajada ante la baja de los presumibles especialistas en la zona defensiva culé.

Sí, el Barça está sobrado de argumentos futbolísticos. No importan las bajas atrás con el arsenal y pedigrí que atesora de medio campo para arriba. En la Liga se ha debilitado el potencial ofensivo de los clubes. Seguro que en casa la fórmula le funcionará, pero no lo veo así en la Champions. Necesita un refuerzo que complemente a los Puyol, Piqué, Mascherano y Batra. El Bayern le sacó los colores en la última semifinal. En Europa se han reforzado los ataques. Ojo al City, al Nápoles o al PSG.

En el Camp Nou parece que sigue teniendo un ‘síndrome Chigrinsky’. El ucraniano fue el último central en aterrizar en Barcelona. Resultó un fiasco. Como antes, el fichaje del brasileño Henrique. 10 millones costó la operación. Una contratación inexplicable. Sólo llegó a vestir de azulgrana en cuatro partidos para luego ser cedido al Bayer Leverkusen y Racing (dos años) e irse con la carta de liberttad al Palmeiras. Son gafes del oficio. A veces se acierta y otras no. La apuesta en este año y medio ha sido el de buscar un hombre. Un nombre; Thiago Silva. El brasileño ha sido el deseado, pero ha pinchado en hueso por él en los dos últimos veranos. De segundo plato, su compatriota David Luiz. También agua. El poder de seducción y adquisitivo azulgrana está a años luz del Real Madrid. Se entiende que haya un tope para las contrataciones, pero me resisto a creer que no haya una alternativa válida en el mercado. Esta vez, la coartada es Martino. El argentino prefiere no fichar. El técnico prefiere apostar por lo que tiene y echar mano del fútbol base. Cuando llegue el señor invierno ya se verá. Apuesto desde ahora que habrá contratación. Insisto, me parece una frivolidad y una temeridad que el Barça no fiche ahora a un central.

Este fin de semana e inicia una nueva Liga. A priori, aburrida. Para qué nos vamos a engañar. Y con el cachondeo de los horarios en viernes-sábado-domingo y lunes. ¿Para cuándo el Defensor del Aficionado al Fútbol? Un nuevo pulso Madrid-Barça. El título no será el único aliciente sino ver cuál de los dos es capaz de pasar la barrera de los 100 puntos y si logran un mejor registro goleador que está en poder de los merengues. Los dos clubes han preparado la pretemporada de dos formas diferentes. La del Barça, ‘erótica-festiva’. Cierto que la tenía cerrada de antemano y que si hubiera seguido Tito Vilanova no habría pasado nada. El equipo juega de memoria y se habría justificado  anteponer el apartado económico al deportivo. Los seis millones recaudados tras la gira asiática vienen de maravilla, pero  a cambio se le ha privado al ‘Tata’ de poder trabajar sus sistemas con la plantilla en un mejor escenario y se ha medido con rivales de poca ‘chicha’.  No creo que la participación en los numerosos actos que debían tomar los futbolistas,  la humedad y las condiciones en suelo asiático hayan sido las mejores para realizar este tipo de trabajo.

Mientras, el Real Madrid también ha hecho ‘clic’ en su caja, pero ha tenido un calendario de amistosos con clubes de renombre, y en algunos casos, más rodados, que han exigido más a unos futbolistas , que tras lo visto, han asimilado los conceptos tácticos de Ancelotti. Continuidad contra cambio. Barça y Madrid defienden una filosofía. En nueve meses, el nuevo campeón dará a luz. Sólo falta saber el sexo: azulgrana o blanco.