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La Premier League es El Dorado del siglo XXI para nuestros futbolistas
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esplendorenlahierba | 12-07-2013 | 08:38

“Tenemos la mejor Liga del mundo porque contamos con el Real Madrid y Barcelona y con Messi y Cristiano Ronaldo, los dos mejores clubes y futbolistas del mundo”. Ese eslogan queda bien de cara a la galería. Tampoco me vale el aterrizaje de Neymar con los azulgranas y  que los blancos se hayan fijado a Bale como próximo objetivo. Cada año que pasa nuestro campeonato se devalúa. Deportiva, económica y socialmente. Cada temporada, la Premier League se distancia y la Bundesliga nos recorta terreno. Debemos quitarnos la venda de los ojos, hacer una autocrítica profunda, y los que tienen voz y voto, poner las medidas necesarias para que esto no suceda.

La reducción en el precio de las entradas fue todo un éxito en el último curso alemán donde se pudo apreciar la masiva afluencia de espectadores a sus estadios. Presencia de familias, como en Inglaterra, con packs de localidades baratas. Ambiente festivo en las gradas. En la Liga, cada vez más cemento y menos niños. Aquí se sigue apostando por horarios intempestivos que ponen en peligro que los futuros seguidores en potencia de este deporte no puedan asistir a los estadios ni tampoco poder seguir el partido de turno por la pequeña pantalla al continuar por ejemplo, con el partido de los lunes y que aún no sabemos si tendrá una hora de inicio fijada. El año pasado la franja se alternó entre las 21 y 22.00 horas.  Además, el círculo se estrechará, ya que tendremos siete equipos representando a nuestro fútbol en el Viejo Continente, por lo que dichos clubes quedarán exentos de jugar el primer día de la semana cuando haya competición continental.

Una Liga, la nuestra, cada año más previsible, desigual y aburrida. Dos equipos (Real Madrid y Barcelona), a años luz de los demás, se disputan el título. Un segundo, compuesto por seis clubes que luchan por cuatro puestos, o sea, la porción del pastel para entrar en Europa, bien a través de la Champions o Europa League, y el resto del pelotón, la lucha por la supervivencia. Ganar el título honorífico de la salvación. El inglés es el modelo a imitar. Lo sabemos todos, pero nadie mueve un dedo para coger lo atractivo, bueno e interesante que se hace en las Islas Británicas. En merchandansing, planificación, horarios, asistencia nos dan mil vueltas. Y  de un tiempo para acá, en los últimos seis años, se están reforzando a costa nuestra.

La Premier es El Dorado para los futbolistas españoles en el siglo XXI. Allí, en Inglaterra se marchan para reinvindicarse, y para qué engañarnos, ganar más dinero. La temporada pasada fue llamativa la marcha de Michu. El asturiano, todo un desconocido en esas latitudes, resultó ser todo un descubrimiento en la cuna del fútbol y ha abierto el camino a otros para el próximo curso. Se ha producido un efecto llamada a las Islas. Algo falla en el fútbol español si, con todos los respetos, el West Ham  United,  Stoke City, Swansea, Fulham o Aston Villa, por poner un ejemplo, son el destino de Adrián, Cañas y Pozuelo (Betis), Muniesa (Barcelona), Jordi Amat (Espanyol) y Antonio Luna (Sevilla). Está claro que la liquidez económica de nuestros clubes no pasa por su mejor momento y que prefieran apostar por jugadores menos conocidos de otras latitudes y exportar el producto nacional, pero que en muchos casos, se marchan con la carta de libertad, por lo que el coste de su fichaje es cero.  Aún puede llegar alguna que otra salida. Ahí está el caso de Álvaro Negredo, donde coincidirá con Jesús Navas en el vestuario de los ‘citizens’. También habrá que estar atento si el Tottenham sube la oferta por Roberto Soldado.

El caso de Navas es otra fuga de talentos. David Silva, Santi Cazorla, Fernando Torres, Juan Mata, De Gea, Arteta, entre otros, fueron sus antecesores en los últimos años. Ahora, todos hacen las delicias de los aficionados británicos. A nosotros, desde la distancia, nos queda el consuelo de presumir de compatriotas que hacen subir el nivel para La Roja, pero maldecimos que no estén entre nosotros. Como también Iago Aspas. Un delantero diferente que hará diabluras con el balón vistiendo la camiseta ‘red’ del Liverpool. ¡Mira si el Valencia acaba traspasando a Soldado! Más de uno se acordaría en Mestalla del punta de Moaña al que tuvieron a tiro hace meses. En Anfield también ha llegado Luis Alberto. El Sevilla se lo cedió al filial del Barça el pasado ejercicio, pero los azulgranas no ejercieron la opción de compra, fijada en cuatro millones, y por el doble, ha sido traspasado al Liverpool.

¿Y qué me dicen del caso de Deulofeu? Años atrás, por un canterano del Barcelona o Real Madrid había tortas para lograr su cesión en la Liga. El azulgrana, futbolista talentoso, se ha visto forzado a hacer las maletas y ha elegido al Everton como eventual destino. Allí coincidirá con Joel. El prometedor cancerbero, desaprovechado por el Atlético, iniciará su segunda etapa en la Premier (tras los cinco meses en el Wigan, donde tocó el cielo y luego bajó al infierno) y se pondrá nuevamente a las órdenes de Roberto Martínez. El técnico catalán ya quiso llevarse a David de Gea en el verano de 2009, pues auguró que el joven meta tenía un futuro prometedor. Jesús García Pitarch, entonces director deportivo del Atlético, no accedió al traspaso, ya que su idea era cederlo a Las Palmas o Numancia. Luego, la historia es conocida por todos. Se quedó en el Atlético, se hizo titular y Ferguson le echó el ojo y se lo llevó al United.

La marcha de jóvenes a la Premier es el pan nuestro de cada día. En su día, Cesc, Piqué, Barragán, Mikel San José o Fran Mérida, abrieron el camino. Luego les han seguido otros.  Ignasi Miquel, Héctor Bellerín y Jon Toral son savia nueva para el Arsenal; Denis Suárez ya ha debutado con el City, donde llegó hace unos meses el sub 17 madridista Jesús Pozo; Suso, Dani Pacheco y Nacho Ortiz se preparan para dar el salto con el Liverpool y Jesjua Angoy, hijo del ex portero del Barça, Eduard Campadabal y Guillermo Andrés se fueron al Wigan;

Volviendo a Roberto Martínez, que dejó el banquillo del Wigan, tuvo una oferta del Málaga, pero prefirió seguir en Inglaterra. El Everton es su próxima parada. ‘Bob Martínez’ como le conocen allí, tendrá la oportunidad de saludar antes y después de un partido a Manuel Pellegrini (Manchester City) y José Mourinho (Chelsea). Nosotros, sentados en el sillón y pegados a la tele, lo veremos, pero en especial seguiremos a nuestra pléyade de talentosos futbolistas que han encontrado cinco siglos después El Dorado en las Islas Británicas. Nos nos queda otro consuelo.