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El plató infinito de Cantabria
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Redacción DM | 15-04-2016 | 15:14

La información semanal, con banda sonora y fragmentos televisivos

 

 

 

Por Rafa Torre Poo

 

La redacción vive a dos velocidades distintas. Una, la más importante, por aquello de la cercanía, la dicta la actualidad regional. La otra, la nacional e internacional, en ocasiones adelanta a la primera más rápido que el coche de Hamilton al de Fernando Alonso. Esta semana podría ser un buen ejemplo. El nivel de decibelios es en ocasiones tan alto (periodistas aporreando las teclas como posesos, veinte mil conversaciones de teléfono a la vez, la televisión con el fútbol de fondo, las órdenes que van y vienen…) que no queda más remedio que aislarse. ¿Cómo? Con unos cascos.

Escuchar música mientras se escribe es una de las alternativas para alcanzar el nirvana: la concentración. Por ejemplo, buscas una lista de música rock española, abres un procesador de texto y… ¡empiezas a notar que las noticias se han convertido en canciones! Lo reconozco, somos yonquis de la información. Ahí van varios ejemplos.

A Loquillo le bastaba un camión para ser feliz. Lo mismo se pasó por el Ferial de Torrelavega. También en otro de sus éxitos decía algo así: “Porque mi patria son sus caderas, sus labios rojos, mi bandera…”. Para, ¡he oído bandera! Esta semana hemos tenido doble ración. Nos lo contó Ana del Castillo (nuestra experta en la edición digital en encontrar temas originales). El tamaño sí que importa. Al de las banderas del barco gallego, me refería. El jueves, 14 de abril, día en el que se recuerda a la Segunda República, ondearon tricolores a hurtadillas en el Ayuntamiento de Santander y Torrelavega.

 

 

La elección aleatoria de la lista musical se detiene en una canción cuya letra me paraliza. “Mario Conde, la pasta de Banesto dime dónde la escondes (…) que le metan al talego, que le quiten los millones”. A ver si el juez Pedraz, el de la Audiencia Nacional, estaba escuchando lo mismo. A lo de Mario Conde hay que sumar la dimisión del ministro de Industria, José Manuel Soria, y la expulsión del alcalde de Granada por presunta corrupción urbanística. El laboratorio de I+D+i de corrupción y evasión fiscal de la ‘marca España’ no ha notado la crisis. Menos mal que José María Gutiérrez nos da una buena noticia. Hacienda devolverá a (algunos) cántabros 168 millones en la Declaración de la Renta.

 

Ya es tarde. Hora de salir y desconectar. Imposible. Ya en casa, viendo la tele, salen varios anuncios en los que le dan la bienvenida a Bertín Osborne tras mudarse de cadena. También está la famosa lista de los Papeles de Panamá, y esta semana ha pasado la tarde con el presidente Revilla en su casa de Suances.

 

 

Mejor hacer zapping, hay que olvidarse del trabajo. Paso por los canales infantiles. Sale Heidi. No, la de Liébana aún no. Pedro Álvarez nos ha contado que están rodando y adecuando a la época el pueblo de Mogrovejo. Cantabria últimamente es un plató gigante de televisión. Aún no han filmado aquí el cuento de Caperucita Roja, pero lobos hay como antaño. Al Gobierno regional no le preocupa, pero a los ganaderos sí. Teo San José se fue hasta Rionansa para contárnoslo.

Los canales deportivos hablan del pase del Madrid y el Atlético en la Champions League, y de la eliminación del Barcelona. Aquí tenemos al Racing. A sus aficionados ya no les quedan uñas. El domingo Sergio Herrero, desde Cáceres, describió la particular caricatura verdiblanca. Además, Manolo Higuera confesó a Aser Falagán que “hay gente interesada en que desaparezca el club”; y el Gobierno volvió a dar largas al tan traído y llevado convenio de patrocinio.

 

Ahora sí. Terminó el día. Hora de planificar el fin de semana y elegir. Unas cañas no estarían mal. Pero bien tiradas, eh. Está claro, me iré a Cabezón de la Sal.

 

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