img
El folclore de bar
img
Diego Ruiz | 17-05-2014 | 11:06| 4

La escena la vivimos unos pocos privilegiados en El Riojano (Río de la Pila). En concreto, un batallón de informadores que participaba en la asamblea de la Asociación Española de la Prensa Deportiva (AEPD). Fue en una de las cenas programadas para conocer las virtudes de la gastronomía cántabra. Infiltrados entre los comensales, seis genios del folclore autóctono esperaban la llegada del café y el chupito. Solo unos pocos indígenas sabíamos quiénes eran aquellos hombretones que compartían mesa y mantel con un grupo de pipiolos periodistas venidos de no sé qué rincón de España. Al llegar los cortados y el orujo, estos seis magníficos empezaron a deleitarnos a todos con su arte. Abrieron con La Fuente de Cacho, para hacer después un recorrido por las canciones populares de todo el país, Cataluña y Euskadi incluidos. Nunca he visto disfrutar más de una sobremesa que esa noche. El público aplaudía a rabiar y les solicitaba canciones de su tierra: ¡Una de Murcia, por favor! ¡Otra de Navarra! Y lo curioso es que se las sabían todas. A dos y tres voces, con ese tono autóctono de nuestro folclore.

Eran Julián Revuelta ‘El Malvís’, Toñín Peláez, José Carlos de la Pinta, Goyo, Cacho y Luis Ángel Agüeros. De los Avellanos de Torrelavega. Unos genios a los que hay que rendir un homenaje allá por donde vayan a compartir sus tonadas.

Y es que se ha perdido aquella vieja costumbre de las cuadrillas que cantaban de bar en bar, mientras se tomaban unos chiquitos en la barra. Aquellos amigos a los que vitoreaba la parroquia e invitaba a unos vinos al terminar su actuación. Aquellos cántabros que cantaban por divertirse y entretener a la peña. Se ha perdido como el puñado de cacahuetes para pasar el tintorro o las tiras de bacalao seco y salado para pedir una segunda ronda. Yo he conocido a auténticos maestros de la canción tradicional cántabra en los bares de la región. Por desgracia, ya casi no hay tonadas en nuestras tascas.

Ver Post >
El verdel en escabeche
img
Diego Ruiz | 16-05-2014 | 15:17| 0

El verdel, la sarda, la caballa… No quedan ya ejemplares de este pez en los puestos de la Plaza de la Esperanza, nuestras pescaderías y los supermercados. Estamos ahora en plena costera del bocarte, el rey de la primavera. Se ha desembarcado mucho verdel esta temporada, aunque han dicho los expertos que de poco peso, lo que le resta sabor a este pescado azul que suele salvar las costeras de la flota del norte. De todas las fomas, se ha descargado el 80% de la cuota y esta misma semana se vuelve a abrir la costera parta los barcos de cerco. Hay que aprovechar.

El verdel es, junto al bocarte y el bonito, seguramente el pescado más preciado por los cántabros. Es barato y tiene muchas formas de llegar a la mesa. Frito, enharinado, sin más, es un buen segundo plato con, por ejemplo, una ensalada. En albóndigas resulta especialmente sabroso, suave, con salsa rubia o tomate. O en hamburguesas. También se puede preparar a la manera tradicional al horno o a la plancha. E innovar. Por ejemplo, en lasaña, sustituyendo la pasta por finas láminas de berenjena o calabacín.
Muy rico resulta el verdel en escabeche, esa técnica de conservación al parecer inventada por los persas y que es muy utilizada en nuestro país. En Castilla son típicas las codornices escabechadas.
En Salamanca, en el restaurante Valencia, junto a la Plaza Mayor, las tienen en la carta anunciadas ‘a la antigua 1958’ y son, seguramente, de las mejores que se puedan encontrar en la actualidad. No hay que olvidarse de los mejillones, el bonito o el chicharro escabechados.

Hay distintas versiones de preparar el verdel en escabeche. Quizás la más sencilla sea la que comienza con el pochado de cebolla, ajo y zanahoria. Sobre esa capa de verduras se ponen los lomos del pescado limpios de espinas, con una pizca de sal y pimienta en grano. Se fríen unos minutos por cada lado y a continuación se echa vinagre, vino blanco, agua y laurel.
Se deja cocer todo unos 15 minutos. Y ya está listo para poder de gustarlo al día siguiente.
Hace unas semanas comí una tapa de verdel en escabeche en el restaurante Olleros (Santander. c/La Enseñanza) realmente sabro sa. También recuerdo con mucho agrado el que sirve el restaurante de Pilar, en Santoña, donde el tratamiento del pescado en general es una obra de arte.

Ver Post >
Arranca el economato
img
Diego Ruiz | 16-05-2014 | 12:01| 0

El economato fue el antecedente de los actuales supermercados. Grandes almacenes destinados generalmente a los trabajadores de alguna empresa fuerte, con precios muy económicos. En Santander recuerdo dos en los que podía encontrar de todo: alimentos, bebidas, ropa… Uno estaba en la calle Castilla y estaba destinados a los empleados de Renfe. El otro se ubicaba en Lope de Vega y era de la antigua Nueva Montaña Quijano. Recordando con cariño a aquellos economatos, desde este blog hablaremos de cocina, de recetas, de productos del mercado… de todo un poco. Y todas las semanas se incluirá la columna que, con el mismo nombre, se publica los sábados en el suplemento Cantabria en la Mesa de EL DIARIO MONTAÑÉS. A todos, ¡bienvenidos! a este nuevo espacio.

Ver Post >
¡Hola mundo!
img
Diego Ruiz | 12-05-2014 | 10:45| 1

Te damos la bienvenida a Comunidad de Blogs de El Diario Montañés. Este es tu primer artículo. Edítalo o bórralo… ¡y comienza a publicar!

Ver Post >
Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.

Otros Blogs de Autor