img
Ceviches y sushis
img
Diego Ruiz | 10-04-2018 | 10:58

Hoy he decidido hacerme el harakiri gastronómico. Colgarme de la cuerda dura, dar el salto mortal sin red que, con ella, lo hacía mi primo Miro en los mejores circos de Europa y hasta con tres giros en aire antes de caer en manos del portor. Se que muchos gurús de la gastronomía, los que encauzan las modas del buen yantar, me van a poner más verde que un pimiento de Padrón y rojo como los de Isla, que son excelentes. Creo que hasta mis hijas me van a dejar de hablar una semana. Me lanzo pues al vacío: Decididamente no soy fan ni del sushi ni de los ceviches.
Quizás sea un gualtrapa de la vida, un paria entre la mayoría en este nuestro universo gastronómico cargado de modas e influencias externas, o sencillamente me estoy haciendo viejo. Voy por partes: La primera vez que probé el ceviche flipé en colorines, me pareció lo más, pensé incluso que ese plato de origen peruano iba a ser parte habitual de mi dieta a partir de entonces. La segunda vez ya me fatigó, en serio, y no encontré una explicación. La tercera me dejó completamente indiferente. De la misma familia me sigo quedando con los bocartes en vinagre, o los escabeches. Pescados marinados que encontramos por todo el país.
En cuanto al sushi tengo que decir que ya, de entrada, me decepcionó. Tal vez me encontró distraído y por eso insistí más, volví a la carga. Pero todos los intentos se quedaron en un futuro qué, para mí, se ancló en el pasado. Me interesan las algas, pero no a cualquier precio. Y el salmón me gusta con mantequilla y champán. Y el arroz, con marisco, al poder ser. Seco, meloso o caldoso, me da igual.
La verdad es que sushis y ceviches están haciendo furor, y cada día tienen mayor presencia en la gastronomía española. Gustan, sobre todo, a la gente joven, acostumbrada a viajar y a probar lo mejor de cada cocina. La japonesa está dejando a un lado a la tradicional china y cada día tiene más adeptos. Por algo será.

Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.