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Mujeres sin estrella
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Diego Ruiz | 31-01-2018 | 11:41

Parece que existe una gran preocupación en el mundo de la gastronomía, y en especial en España, por la falta de mujeres cocineras poseedoras de estrellas Michelin y soles Repsol. Paradójicamente, ellas han sido quienes han inculcado a la mayoría de los ‘estrellados’ el arte de cocinar. De las madres y abuelas siempre salieron las mejores guisos, los platos más fabulosos y esas recetas que pasan de generación en generación y que se mantienen en secreto para que nadie se apropie de ellas.
No parece que los ‘gurús’ de este mundillo de premios y fogones encuentren una explicación razonable que resuelva esta falta de cocineras profesionales galardonadas y reconocidas. Quizás, desde fuera, se vea la cuestión con más objetividad.
En primer lugar puede ser que la mujer esté cansada de cocinar. De asumir ese rol de señora de la casa obligada a dar de comer a la familia todos los días. De ser la responsable de desayunos, comidas, meriendas y cenas.
La mujer de hoy no está dispuesta, y razón tiene, a tener que estar horas y horas con el delantal puesto oliendo a fritanga. Prefiere otros menesteres más gratificantes, entre ellos desarrollar una carrera profesional o llevar las riendas de una empresa.
De alguna forma, y quizás en su inconsciente esté presente la imagen de la abuela esclava de la cocina desde las ocho de la mañana a las diez de la noche. Sin tiempo para compartir con las amigas, salir de copas, ir al cine o simplemente vivir.
Pasa, también, que en la mayoría de los restaurantes se contrata a las mujeres para desempeñar los trabajos más ingratos: limpiar vajillas, fregar suelos, pelar patatas, etc. Y sí al final se les da un papel protagonista en la cocina es para elaborar lo básico: tortillas de patatas, rabas, sandwiches, hamburguesas… Y de ahí, no suelen pasar. No es el caso de María Marte, dos estrellas Michelin con historia.

Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.