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Fecha: agosto, 2017
Mayonesa para todo
Diego Ruiz 27-08-2017 | 9:07 | 0

Si algo no puede faltar en la nevera es el tarro de mayonesa, y, al poder ser, de tamaño grande. De la marca que sea, light o con todas sus calorías, más amarilla o menos. ¿Qué haríamos con la lata de espárragos sin este producto sin parangón que se hace a base de huevo y aceite? ¿Qué sería de nuestra universal ensaladilla rusa o de los huevos rellenos de atún? ¿Y qué me dicen del puding de cabracho o de los langostinos cocidos? En la carta de bodas, bautizos y comuniones figuraban siempre, junto al zancarrón de ternera y los entremeses fríos y calientes, los langostinos dos salsas. Una era la mayonesa y la otra, la vinagreta con tropiezos de cebolla y pimientos rojo y verde.
¿Qué sería de la merluza rebozada o de la sepia a la plancha sin ella? ¿O de los mejillones al vapor, la coliflor cocida, el salmón ahumado o el seco filete de pollo?
Es uno de los ingredientes fundamentales de los sandwiches. Un California sin mayonesa es un pecado. Las patatas fritas del bar de abajo de casa te las sirven ya con unos sobres de colores, complicadísimos de abrir por cierto. Rojo: ketchup. Amarillo: mostaza. Azul: mayonesa. Para simples.
¿Qué haríamos con todos esos platos que no nos gustan demasiado y que debemos comer por obligación? Un par de cucharadas soperas de mayonesa y problema resuelto.
La mayonesa es el fundamento de las barras de pinchos de casi toda España. En el País Vasco, donde de comida saben un rato, abundan esos platos de la cocina en miniatura que llevan entre sus ingredientes esta salsa de origen menorquín, prima-hermana del ali-oli. Es también la mayonesa una religión dentro de los llamados platos de cocina rápida. Una salsa que gusta a todo el mundo y que, por desgracia, cada vez se hace menos en casa. Para qué, si ya viene en tarro.
Una latita de melva canutera o de bonito del Norte en aceite con una poca de mayonesa y un vino blanco bien frío: irresistible.

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La tortilla de Madrid
Diego Ruiz 14-08-2017 | 12:33 | 0

Un colega que dejó recientemente Cantabria para asentarse en Madrid y emprender allí una nueva etapa profesional, pedía hace unas semanas a través de facebook que alguien le mandara desde Santander una tortilla de patata. Una extraña solicitud cuando en el foro presumen de tener numerosos bares y restaurantes donde se hacen las mejores del mundo. No de España, ni de Europa, del mundo mundial. Pero claro, es que salvo en España, en ningún otro lugar se hace tortilla de patata, al menos en su concepto gastronómico tradicional: patatas, huevos, aceite de oliva y sal. Y cebolla, fuente inagotable de debate entre partidarios y detractores de esta verdura como ingrediente del plato patrio.
¿Pero realmente en la capital del país hay buena tortilla de patatas? Pues seguro que sí, en vista de la gran cantidad de establecimientos hosteleros que allí existen, de las muchas estrellas Michelin, y teniendo en cuenta, además, que este plato tiene una gran demanda a todas las horas del día, por jóvenes, niños, adulto, soldados, amas de llaves, bomberos voluntarios, banderilleros, jugadores de rugby, fontaneros, oficinistas, empleados del registro… ¿Quién en este país se resiste a hincarle el diente a un pincho de tortilla a las doce del mediodía? Ni en Catalunya, a pesar de que la tortilla es española.
Pero en líneas generales, y volvamos de regreso a la capital del reino, allí no se sirven buenas tortillas. La media es superior en Cantabria, mucho más, como reconoce mi colega ‘castigado’ al ‘celibato tortillero’ en la villa del oso y el madroño. Recientemente visité un establecimiento que figura como el mejor del mundo mundial en la preparación de tortillas, en una calle muy concurrida madrileña. Creo, sinceramente, que un notable sería una nota hasta un poco excesiva. Una tortilla para comer con cuchara –parece que es la moda–, cuyo sobresaliente es el precio.

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Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.

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