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El Hilo Musical
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Diego Ruiz | 06-06-2017 | 18:03

Recuerdo cuando era crío aquellos bares en donde sobre las barras de mármol o acero se servían ‘chiquitos’ –palabra en periodo de extinción– de vino y cacahuetes de tapa. Por entonces, el único sonido extra que se oía en aquellos vetustos locales era el de la radio, en la que, generalmente entrecortados, se escuchaban los partes que, desde Madrid, informaban de la actualidad menos inmediata. La radio satisfacía a los amantes del balompié con los partidos en directo que narraban aquellos grandes ‘speakers’ de la época. Después llegó, aunque no pudo ‘matar’ a la estrella de la radio, la televisión, que ofrecía imá- genes en blanco y negro, y en directo, de partidos en los que los futbolistas lucían bien afeitados, con melenas alisadas y la camiseta siempre por dentro del pantalón. Fue el segundo sonido en aquellos bares que ya empezaban a modernizarse y a cambiar la decoración heredada de generaciones anteriores. Luego, muchos hosteleros apostaron por el tocadiscos y los radiocassettes, a veces con músicas sorprendentes que llegaban desde el Reino Unido, Italia y EE. UU. Pero quien marcó toda un época, el que sorprendió a propios y extra- ños, a los del ‘chiquito’ con cacahuetes y al incipiente bebedor de ‘cubatas’ de Licor 43 y Triple Seco, fue el Hilo Musical. Los bares y restaurantes más exclusivos, los centros comerciales de moda y los ascensores de pisos con portero y calefacción central, apostaron por aquellas horas y horas de música sin interrupciones, con grandes éxitos orquestados. Hoy en día, con un matiz más actual, sigue existiendo el Hilo Musical, a veces empalagoso y muchas otras entrañable. Ahora, a través del móvil, el ordenador o un aparatejo con cientos de canciones en su interior, se nos amenizan las tardes de vinos y ca- ñas. Suenan temas un ‘pelín’ horteras que salen de las gargantas, muchas veces sin afinar, de señores y señoras con atuendos floreados y cuerpos dorados al calor caribeño. Y canciones de la mujer de Piqué y del hijo de Julio Iglesias.

Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.

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