img
¡Viva Cuba Libre!
img
Diego Ruiz | 26-04-2017 | 16:43

Una de las mezclas favoritas de la peña en este bendito país es la de alguna de las muchas bebidas alcohólicas existentes con un refresco de cola. De hecho, el popular ‘calimocho’ se ha convertido en símbolo de varias generaciones. El emblema del botellón. El primer ‘trago’ furtivo del adolescente hispano. El ‘calimocho’ se llamó en su día el ‘cuba-libre obrero’, por aquello de sustituir el ron, la ginebra o el whisqui por un vino, generalmente peleón, que abarataba, y mucho, el producto final. Para los más ‘finos’ su apelativo fue el de ‘Rioja libre’. Tanto uno como otro tenían su significado. Lo de ‘calimocho’ viene de una fiesta en el puerto viejo de Algorta, en 1972, cuando los jóvenes encargados del bar mezclaron vino picado y coca-cola, bautizando la mezcla con el nombre de un chaval al que llamaban Kalimero y que además era un tanto feo, ‘motxo’ en euskera. Hoy parece que el nombre sí es original del País Vasco, pero no que la bebida, que viaja más allá en el tiempo. Parece que las primeras familias italianas asentadas en USA ya le daban al vino con coca-cola.
Todo esto viene a cuento con la moda de pedir un ‘ron-cola’. El nombre está bien, la verdad. Es corto, sonoro, atractivo, poco vulgar… Lo malo es que acaba con una bonita historia que se produce en 1900 cuando al concluir la guerra entre España y Estados Unidos, en un bar de La Habana Vieja, en el que se reunían los soldados yankis que habían acabado de un plumazo con la última gran colonia del imperio español. En ese tugurio, un capitán yanki apellidado Rusell pidió que le sirvieran Ron Barcardí con coca-cola bien fresca. Cuando tuvo el trago en su mano, alzó el vaso y brindó por ‘Cuba Libre’.
De ahí nació esta popular bebida, quizás el trago largo más universal que existe.
Por lo tanto, dos cosas: el original cuba-libre es de Ron Bacardí, y, segundo, no olvidemos su historia.

Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.

Otros Blogs de Autor