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No hemos aprendido nada del 'Caso Dívar'

2012 December 11
por Rodrigo Ponce de León / Colpisa

Los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal

Enrique Tierno Galván

La memoria de las personas es demasiado débil. Parece que nadie recuerda los motivos de la dimisión del presidente del Consejo General Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, hace solo seis meses. El magistrado se había gastado 28.000 euros del erario público con difícil justificación en 32 viajes de largos fines de semana. Tras una larga agonía por la defensa de su honorabilidad, Dívar terminó dejando el cargo ante el abandono del apoyo de sus colegas de carrera judicial y la aparición de nuevas pruebas de sus escapadas.

Lo ocurrido con Dívar tenía que ser el ejemplo a seguir por los servidores públicos. Los jueces se pusieron manos a la obra y el pleno del  CGPJ aprobó por unanimidad dar cuenta de su actividad “colectiva o individual” ante las Cortes Generales y el Tribunal de Cuentas. Los políticos no se han dado por aludidos.

La semana pasada saltó una noticia que pasó desapercibida entre la maraña de  informaciones. El Congreso publicará la  actividad internacional de los diputados, sus viajes, pero no ofrecerá información sobre el coste de los desplazamientos. Hoy empieza a funcionar la página donde se recoge toda la información de los viajes de su señorías. Las directrices aprobadas marcan que se “cubre los gastos de transporte (billete aéreo, tren, etc.) del desplazamiento autorizado, de hotel (en régimen de alojamiento y desayuno y las dietas (que tienen por finalidad cubrir los gastos de traslado al aeropuerto, almuerzos y cenas)”,  respecto a los vuelos “se realizan siempre, con independencia del destino, en clase preferente, salvo que la compañía aérea no disponga de esta clase” y en cuanto al alojamiento: “las habitaciones que se reservan serán dobles para uso individual”. ¿Excesivo?

El Congreso de los Diputados./ EFE

La medida choca con la transparencia que ofrecen las cámaras de otros países: El Parlamento británico está haciendo públicos buena parte de la documentación relativa a los diputados y ya se puede conocer los gastos de viajes de 2008 a 2010. Mucho más completa y actualizada es la documentación de los gastos de viaje de los parlamentarios  del Congreso de los Estados Unidos, un gran ejemplo de cómo debe ser la transparencia institucional de los servidores públicos.

El coste de los viajes de los diputados no está entre los supuestos de los Límites al derecho de acceso del Proyecto de ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, aprobado en el Consejo de Ministros de 27 de julio de 2012, por lo que la negativa a informar sobre este punto solo es una muestra del intento de la clase política por mantener unos privilegios frente a los ciudadanos que les pagamos los viajes. No hemos aprendido nada del ‘Caso Divar’.