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Un 100 mide lo mismo en Móstoles que en Londres

2012 August 1
por Fernando Miñana

Ángel David Rodríguez, además de atleta y plusmarquista nacional de los 100 metros, es un hombre con ojo clínico para su deporte. El madrileño es de los que viajó en la primera tanda de la selección y antes de partir tuiteó un par de frases llenas de sustancia. “En mis primeros Juegos viví emociones. Ahora vamos a competir”. Muy significativa esta afirmación. Los Juegos brillan con tanta intensidad que te pueden deslumbrar. La historia está llena de atletas que se ganan la plaza y luego están lejos de su mejores prestaciones. Con estar en la gran cita les vale, una percepción que dice muy poco de su carácter competitivo.

Eso ha inspirado un mínimo debate sobre la conveniencia de seleccionar a atletas que hicieron la mínima en 2011. Muchos consideran que un año es mucho tiempo de margen para que ese mérito no caduque. Otros, atletas, claro, opinan que ceñirlo todo a la presente temporada es dejar las opciones del deportista en una especie de lotería. El debate no es más que eso, un debate. Lo que vale es la normativa y ésta permite hace la mínima con un año de antelación.

A Ángel David, el Pájaro, como se le conoce en el mundillo, le toca competir con algunas de las grandes estrellas de los Juegos, como Usain Bolt o Johan Blake. Su veteranía le permite mirar hacia otro lado y evitar, otra vez, ser deslumbrado. “¿Qué tengo que hacer? Lo de un día normal. Un 100 en JJOO no deja de ser eso, un 100. Mide lo mismo… Solo hay más ruido fuera”. El Pájaro únicamente tiene dos retos: acercarse a su plusmarca, al récord de España, y, entonces, avanzar todas las rondas que pueda.

Los atletas llegan a Londres en plena sequía de medallas. El viernes saldrán al estadio olímpico, pero que nadie busque en ellos a los salvadores. Soy de los que piensa que pueden volver con alguna medalla, pero es tremendamente complicado: ninguno parte en puesto de podio.