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Donde manda don dinero que se pongan dos anillos

2012 May 21
por Leticia Mena

Y vuelo erre que erre con las joyas del señor Alí.

Ser rico tiene que ser tremendamente difícil por todo lo que se espera de ti y porque te pongas lo que te pongas, por muy feo que sea, puede convertirse en tendencia, y eso es una terrible responsabilidad. He empezado a contar las horas que quedan para que algún iluminado se pasee por Cañadío con dos anillos, uno rojo y otro verde, como el pequeño gran Alí. No puedo entenderlo. Probablemente valgan un potosí pero a mí me parecen de rey mago venido de Oriente. ¡Y encima uno de ellos en el dedo meñique! Pero donde manda don dinero que se quite doña elegancia.

Oscar Wilde dijo que “una corbata bien anudada es el primer paso serio en la vida”, algo que Alí se saltó ayer a la torera cuando decidió atarse al cuello un cuidado pañuelo gris de topos negros y enfundarse en un jersey de color verde manzana. De esta forma Alí dejó en evidencia algo que ya hizo en su día Alberto de Mónaco. Los trajes y las corbatas son para momentos importantes y lo comprar un club de fútbol no debe serlo tanto, al menos para alguien como él. Y allí estaban Revilla, Agudo, Montalvo y Pernía perfectamente trajeados con camisas y corbatas, y va Alí y aparece con un jersey de cuello alto, con las mangas remangadas y una pañoleta de seda. Marcano también optó por dejar la corbata en casa, junto a la sonrisa, porque durante el encuentro con la prensa se mostró seco y serio. Y mientras Alí, de lo más casual, aunque ahí seguían su esmeralda y su rubí dándole el toque de “soy rico pero no quiero que lo parezca”. Llegó en su jet privado y lució un móvil de carcasa dorada, que probablemente fuera de oro macizo como sus joyas. Se codeó con las peñas como si fuera uno más y luego, dicen que se comió unas pizzas. Parece majo el pequeño gran Alí aunque me gustaría más si se le cayeran los anillos. Por lo demás, aceptamos Alí como hombre moderno.